
Esta fotografía acompaña el reportaje “Fernando González me dijo...”
de
Luis Enrique Osorio, publicado en la revista Cromos en marzo 7 de 1942.
Aunque bolivariano y americanista, y aunque antioqueño por encima de todo, Fernando González se siente, en primer lugar, hijo de Envigado. La aldea veraniega, que se une hoy a Medellín por una pintoresca carretera asfaltada y arborizada, es su tribuna, desde la cual aspira a que le oiga el mundo entero. Allí le ha construido, el gran arquitecto Pepe Mejía, con el fruto de la labor literaria, una preciosa residencia estilo misión, donde los sauces y naranjos comienzan apenas a crecer, y la vaca grávida pasea por el llano con sagrada mansedumbre indostánica.
Luis Enrique Osorio















































