
Fotografía por Guillermo Angulo - 1959
Nadar contra la corriente era la forma de nadar, y con la Nada como carnada dimos un terapéutico salto en el vacío, retomando la actitud guerrera de Fernando González, el santo envigadeño que malgastó su juventud combatiendo una perversión llamada Colombia, esta cosa narcotizada de inciensos innobles, sustancia plagada de guerras intestinas, antiguas y nocturnas, hechas a traición y dirigidas por los traficantes de conciencias que usurpan nuestros libros de historia. [...] Fernando González intentó cambiar la situación, pero lo aislaron. A los nadaístas tuvieron que escucharnos y soportarnos.
Eduardo Escobar
Esta fotografía está bajo una licencia de Creative Commons.















































