Cartas a Simón - (1950 - 1959)
—Edición póstuma 1997—
“Bueno Moncho: Te agradezco el que te gusten mis cartas, con ellas brego por describirte y hacerte amable el estado mental en que yo quisiera vivir y morir, y que se podría llamar: Conciencia de la Presencia de Dios. Dos conciencias, o mejor dicho, dos conocimientos vivos son precisos, a saber: Vivencia, o Conocimiento vivo, o Conciencia de Dios, como el único ser; y conciencia o vivencia de que uno vive en Dios, por Dios y que, por lo tanto, es inmortal. Pero casi todo mundo dice que sabe esas dos cosas, pero muy pocos las saben: las han oído, las han leído, pero son unos poquísimos aquellos a quienes les han nacido”.
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Cartas dirigidas a su hijo Simón entre 1950 y 1959.
Primera edición: Medellín, Editorial Universidad Pontificia Bolivariana, abril de 1997.




























