
Retrato vivo de Fernando González
Félix Angel Vallejo
Y por todos esos caminos he viajado con él, alternando la zozobra con el deleite espiritual, la oscuridad con la luz, la sensatez con la locura. ¡Jamás vi un hombre tan sensatamente loco como él...! La vida, la muerte, Dios..., el hombre, la tierra, el cosmos, todo esto adquiere, en sus labios, un sentido tan agudo, vivo y hondo, que de inmediato asombra. Por eso, al oírlo hablar, lo primero que descubrí fue que yo había permanecido muerto ante el misterio, y que de pronto, cuando iba por un camino en mi destierro, me encontré con un enigmático y clarividente desterrado que me lo mostró.
El autor
Medellín, Instituto de Integración Cultural, 1982. (Ver capítulo VI: El único animal mentiroso es el hombre; y capítulo XI: La felicidad es amor y silencio).







