Corporación Otraparte

Lectura y Conversación

Carlos Vásquez

Abril 20 de 2006

“Abrazo” de Egon Schiele (1890-1918)

“Abrazo” de Egon Schiele

* * *

Carlos Vásquez (Medellín, 1953). Poeta, ensayista, traductor y profesor universitario. Ha publicado (poesía): “El oscuro alimento” (Ediciones Bolsillo Roto, 1994), “Agua tu sed” (Editorial Universidad de Antioquia, 2001), “Desnúdame de mí” (Fondo Editorial Universidad Eafit, 2002), “Hilos de voz” (Editorial El tambor arlequín, 2004). Ensayos: “Eclipse de sol” (Sobre Bataille, Ediciones Bolsillo Roto, 1990), “El arte jovial” (La estética de Nietzsche, Editorial Universidad de Antioquia, 2000), “Método de dramatización” (Editorial Universidad de Antioquia, 2005). Actualmente es el director del Instituto de Filosofía de la Universidad de Antioquia.

* * *

Poemas de
Carlos Vásquez

De Hilos de voz

dame tus dedos para seguir
entro en la sed por tu boca
tu cara medio visible
tu mano húmeda desamparada
elude tu carne el gozo que pide

* * *

a dónde me llevan
por qué no me sueltan
rogué y no miraste
cómo tiemblo ahora
tan lejos hiciste que me detuviera
gritos cava el agua
presuroso caigo tus brazos se cierran
no hay misericordia debajo del miedo

* * *

días de estar juntos
de nuevo pedía lo que no se pide
ansío la forma tus dedos me niegan
qué placer esquivo
las cosas más simples inertes sumisas
no puedo estar cierto si hablo si callo
acaso me atreva si me lo dijeras
pensé en ese extremo
súbito latido
qué gozo alimentan mis dedos en círculo
insistencia hueca
iba dando vueltas
el fuego me asedia su punto más frío
pides más adentro
era yo el que siempre quería que vieras
alguien tan esquivo
pensaba entregarme no sabía el juego
me fui reduciendo con mi propia letra
el miedo me habla
qué sigue pregunta
cadenas me halan no logro tenerme
el punto imantado no retiene el cuerpo
puerta impenetrable
ciega ondulación de aguas sin freno
punto tan cerrado
le digo que entre entra se desborda

* * *

De Desnúdame de mí

El placer

De los brazos al cuello por los hombros. Lenta cintura que ciño hasta su centro. En el centro un ardor que el beso ahonda. Aguda inmensidad en que me anego.

No importa digo me guío por su mano. Me entrego al agua ociosa que le lleva. Hundo mi lengua en círculo indeciso. Amada axila le guardo en el aliento.

Van entrando los dedos uno a uno. Despiertan tiernamente los sentidos. Hay violencia callada si penetro. En la letra mortal en que le nombro.

Le sigo en el declive de su muslo. Abro la cavidad en donde tiembla. Arcilla muda se quiebra si le toco. Con la humedad callada de mi lengua.

Qué brevedad su piel tan fugitiva. La duración se borra en hondo fuego. Bajo más lo negro luminoso. El deseo se agolpa en la saliva.

Mientras duerme rodeo sigiloso. La sombra que se agita por sus cejas. En la sábana el sueño se insinúa. En quién goza pregunto desespero.

Sigo el cuerpo dormido por la curva. La desnudez en vilo se estremece. Un nombre brilla labios entreabiertos. La mano aparta el gozo al que no llego.

Nadie ha tocado el cuerpo inabarcable. Rudas manos pasaron sin saberlo. La belleza se guarda intacta esquiva. Es para mí no sé cómo tenerla.

El que duerme la vida guarda húmeda. Si despierta se oculta en el silencio. Una sal misteriosa trae el sueño. Que el beso aprueba y vela en la palabra.

Perplejos asistimos no hay fatiga. Nos dejamos llevar hasta el extremo. Mansos al fin sin pose horizontales. El deseo cumplido nos acepta.

Tendidos abrazados recobramos. El movimiento al día nos entrega. Componemos las formas tan sutiles. Que ocultan el amor en vanos gestos.

Muy rápido de nuevo el gozo intenta. La forma transparente en la que ardemos. Del corazón amante mensajero. Va por la muerte a solas sin testigo.

Una vez basta repite su mensaje. Dispensa el cuerpo al ansia lo que teme. La pequeña señal irresistible. Hermana del placer con el que juega.

Busco al que ha de llevar hasta su orilla. Con formas tiernas en dulces ademanes. El imposible ardor en que de nuevo. He de rodar sin que nadie me contenga.

El temor sabe eso de seguro. Pero el gozo rebasa su dictado. Me entrego a él ignoro lo que digo. Me ilumina el vivir cuando me lleva.

Fuente:

Comunicación personal.

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