Corporación Otraparte

Lectura y Conversación

Norman Salazar Leiter

Presentación del libro
de poemas “Alba Cima”

Marzo 30 de 2006

Norman Salazar Leiter

* * *

Concebido en el barrio Manrique de Medellín, nació el 29 de noviembre de 1942 en una casa sobre la ribera derecha (bajando) del Río Cali. Su padre fue don Norman Echavarría Olózaga, y su madre doña Ligia Leiter de Salazar: Una buena historia de amores y desamores por contar. Tres hijos y una nieta. Ingeniero Petroquímico del Instituto de Petróleos de Bucarest (1970), Académico Universidad del Valle (1970-1975). Más de una docena de empresas y proyectos de vida (1975-2005). Experto en fracasos. Producción literaria: A los 50 años, cuando el Demón Midí, la efervescencia testosterónica de un nuevo romance sacó a flote lo mejor de su alma, algo que estaba muy escondido, su poesía amorosa. Después vino la guerra... Primer puesto Poetas Inéditos Premio Oxford para Colombia, auspiciado por la Unión Nacional de Escritores (1997). Una novela de aventuras vividas: “La noche del frío” (5 ediciones distintas esperando para ser publicadas algún día). Otra novela en gestación: “Relatos a la deriva del Capitán Maraña”. Textos: “Crónicas de guerra”, “Aldeas VERDE PAZ”, “Amaneceres en Capurganá”, “Operación Ulises”, “Crónicas del Darién Caribe”, “Cruzando trincheras” y distintos ensayos políticos. Cofundador del Jardín Botánico del Darién Caribe.

* * *

Alba Cima - Poemas de Norman Salazar Leiter

“Es la primera vez que voy a leer poesía en público, y también mi primer libro. Un poco tarde, pero...”.

* * *

Poemas de
Norman Salazar Leiter

Al otro lado del espejo

Usted, majestuoso río Magdalena, lodo y limo.
Profundo y extenso entre su nacimiento y destino final.
Yo, bulliciosa cascada, que entre peñascos y bosques,
Baja inquieta hacia el mar.

Muy pronto, Usted y yo, seremos agua y sal.
Sólo un suspiro en el cosmos, su alma y la mía.
Una luz que se aleja en caótica espiral.

Muy pronto estaremos al otro lado del espejo,
Una imagen más en el recuerdo de nuestros deudos,
Nuestra carne alimento de algún roble, o tal vez,
Cenizas al aire en una tormenta en medio del mar.

Muy pronto, Usted y yo, seremos agua y sal.

* * *

En busca de Ulises

A un padre desconocido

Hace mucho tiempo,
Desde los abismos insondables
De mi esencia,
Una agitada llama intenta
Su reencuentro con el sol.

La cuerda del reloj, cada día, es más corta
La posibilidad de mirarme en sus ojos,
Aunque sea por breves momentos,
Es un rayo de luz que se extingue
Al otro lado del espejo.

* * *

Entropía

La tierra seguirá girando en caótica espiral,
Su piel cambiará de nuevo
Una y otra vez.

Adán, hombre de un día de existencia,
No importa lo que hagas,
La tierra girará sin ti.
El agua seguirá agua
En su volumen,
Impotable para delfines y querubines.
El aire seguirá aire
En su volumen,
Nauseabundos humos sin aves.

Adán habrá muerto en su segundo día de existencia,
Y los humildes líquenes fabricarán ozono,
      Poco a poco,
En otro intento cósmico de fabricar al hombre.

* * *

Hermano no me tires

Patascoy, nombre aborigen,
Machuca, Mapiripán y Murindó,
Poesía de sangre y odio.

Asolados los campos,
La lumbre del fogón en cenizas,
Restos de un Sagrado Corazón y una muñeca
En un rincón de una casa en ruinas.

Más ciudadanos para la calle del Cartucho,
Más hombres con el alma sembrada en odio,
Más niñas de pálidas mejillas venderán su inocencia
En la Ciudad de humos y sombras.

Mestizos campesinos matando mulatos campesinos,
Hombres humildes asesinando hombres humildes,
Pírricas victorias, cacería de hermanos.

* * *

Ser desplazado

Es huir sin recoger el cadáver de tu hermano,
Es huir sin honor, dejando atrás el huerto sin cosechar,
Es esconder la cabeza en el anonimato de la ciudad.

Ser desplazado,
Es ir con la cabeza gacha
Y el estigma de auxiliar de la Guerrilla,
O los Paracos
(Para el efecto da lo mismo),
Sobre la frente.

Ser desplazado,
Es ver a tus amigos,
Uno a uno,
Voltear la mirada hacia arriba,
Hacia el sol, aunque encandile...
O cambiar de rumbo,
Para no mirarse en tus ojos.

Ser desplazado,
Es cambiar de cama...
O banco de parque todos los días.
Es envidiar el hueco bajo el puente
Del que llegó la noche anterior.

Ser desplazado,
Es buscar el alimento
Donde arroja el mendigo
Los restos del sobrado de rico.

Ser desplazado,
Es mirar con agradecimiento a los verdugos
Que tuvieron la bondad, o la pereza, de no esconder
El cadáver de tu hijo o hermano
Dentro de la manigua... o en el fondo del mar.

Ser desplazado,
Es hacer las largas filas
Ante la Cruz Roja, la Red de Solidaridad,
La Defensoría del Pueblo, La Fiscalía...
Para optar al título de desplazado,
Ciudadano colombiano de segunda.

Ser desplazado,
Es tener que mirar al piso
Y cederle el paso al ciudadano de bien.
Ser desplazado es no tener adonde ir.

* * *

Citoyen du Monde

Soy ciudadano del mundo, no necesito pasaporte,
Ni cédula de ciudadanía de país alguno.
Y me niego a inclinar la cerviz ante el verdugo de turno,
Al que miraré a los ojos, sin ocultar mi pecado.

Confeso soy desde antes de nacer,
Cuando sufrí el primer atentado.
No me pregunten de dónde vengo, ni para dónde voy.
Voy adonde se me dé el deseo:
A la Polinesia a bordo de mi fantasioso bergantín;
A la China y al Japón, volando sobre las nubes en mi avión de papel.

No importa que existan las fronteras,
Las aduanas o los puestos de policía,
Por encima de todos ellos volaré, como lo hago con frecuencia
En mis volátiles sueños de prostático adolescente.
Brinco con facilidad por encima de las insignificantes líneas políticas
Que han trazado sobre herrumbrados papiros
Los geógrafos de todas las épocas...

Con mi mente puedo escalar el Everest y enfrentarme a Polifemo,
Navegar sobre las crestas de las olas, mientras Eulos
Me sea cómplice en la huida.
Con mi bendita presa gris o maldita, ya ni lo sé,
Poco importa ya, está casi vacía la clepsidra,
Con ella, solo con ella... puedo cabalgar sobre Rocinante,
Arrojarme, lanza en ristre, sobre mis cotidianos molinos de viento
Y salir como el Flaco de la Mancha,
Con el cuerpo y el alma llena de magulladuras.

Juego que todos los días reinvento,
Como lo hacía el abuelo Aureliano,
Construyendo y desbaratando pescaditos de oro,
Para que no se le hiciera larga y tediosa la vida...

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