Corporación Otraparte

Lectura y Conversación

Santiago Gardeazábal

Noviembre 5 de 2005

Santiago Gardeazábal en Otraparte

* * *

Santiago Gardeazábal nació en Bogotá el 13 de septiembre de 1983. Cursó sus estudios durante 15 años en el Liceo Francés, donde tuvo contacto con la lengua y la cultura francesas desde muy temprana edad. Allí realizó el cortometraje “Unvertig”, que le sirvió como ejercicio para ilustrar la noción del Eterno Retorno de Nietzsche. Viajó por el Sur de América y al finalizar sus estudios secundarios se radicó en París y cursó el primer año de Letras Modernas en la Universidad de la Sorbona III. Se retiró en 2002 sin culminar el ciclo básico. La ruptura con la Academia dio campo para vagar por países europeos e iniciar un trabajo autodidacta que aún obedece a sus intereses inmediatos. En 2003 se radicó de nuevo en Bogotá y cursa estudios de Español y Filología Clásica en la Universidad Nacional de Colombia. No ha publicado ningún libro hasta la fecha. Nota: Quiere mucho a León de Greiff y a Fernando González. Regala cigarrillos Pielroja en su bar Alto Café El Anónimo en Bogotá. Leerá poemas.

* * *

Dos poemas de
Santiago Gardeazábal

El poeta ha escuchado el complejo llamado del olvido.
Ha escuchado su voz que vagará en el tiempo eternamente,
Que ondeará en el espacio como una frecuencia que nace de lo intangible.
Callará en el final de los días.

El poeta escuchó la llamada del viento,
Que soplaba para un cuarteto.
Disecó las aguas y silenció su mente.

El poeta ha escuchado la mano dulce que lo roza,
Y que tibiamente se desliza a callarlo.
La mano del amor que olvida, te está amando,
Está llegando el fin de una bella sonrisa,
Se abre paso el bramido de la bestia,
La vacua demostración de la letra.
Panorama de tensiones,
Poeta indómito resuelve el horizonte escuchando su voz,
Discreto ante el espejo,
Esperando su hora.

* * *

Necrópolis

Las cosas vírgenes aún aguardan
a los príncipes que vendrán a
transformarlas en estrellas.

Rainer Maria Rilke

 ¿Si tanto sufren, por qué no lloran?

Anónimo

Salió en la lluvia a recorrer la ruta de las aguas en las calles,
Salió muy tarde ya, porque en su urbe pocos seres quedaban.
Poncio había quemado el último Cartucho.

El concreto en fango había convertido los valles,
Materia de lo verde que calla hacia lo gris.
El concierto del burgo alejaba la aldea,
Desconcierto en el campo, hoy el cielo nos llora.
Rascacielos inmensos miran hoy nuevas cimas.

Y Moisés desciende en ascensor con digitales tablas,
Que almacenan lamentos para el futuro residente civil.

La irrigación ya no es un mito,
Hoy las aguas viran en otros cursos.

Salió a la selva a recorrer salvaje lo que queda del templo.
Las montañas tan lurdas por peso de ladrillos,
Sedentarias marchitas no iban más a Mahoma,
Las paredes tan húmedas por el paso del tiempo
Cedían ante la fuerza de la Paz del Rió,
Que baja también en vano por la montaña,
Con el semen tóxico del proleta en inmensos camiones,
Gris.

Polvo eres...
Cantaban en silencio las rocas lastimeras,
Las amorfas, las que aún se resisten y no han sido moldeadas.
Modernidad violenta retirada en la faz demoledora.
Docta esperanza del eterno peón,
Súbdito hacia la plaza,
Centro sin centro,
Viaje sin fondos,
Caos  en la cirugía del arquitecto,
...en polvo te convertirás.

Le Corbusier en el quirófano,
Profeta errado
Ayudante: el demonio.
Extirpación de sus últimos murmullos de vida,
Intervención en el Cartucho,
Última disección del sanatorio,
Disperso.

Salió en la lluvia a recorrer el fuego,
La ruta de los locos en las calles.
Salió muy tarde ya del mágico mundo pegajoso.
El concreto fluía y él,
Inmaterial,
Sin envidiar el soplo bíblico,
Creaba el capitolio, la ópera, el teatro cuando de su chuspa inhalaba su cáncer,
Exhalaba viviendas, chalés y residencias.
Moisés está pegado ahora a un rincón,
Esperando la liga,
En su manto esconde el elixir boticario solo.
La ciudad es su meta,
tose con su vejez.
Un borrego de oro en un mercedes benz
Compra esas tablas de las que antes se mofaba
Y adornan hoy el lobby de su hotel.
Cicatriz, hemorragia, shock.

Hemos fumado los pilares de la iglesia,
Hemos bebido el llanto del matadero,
Han limpiado los surcos con nuestra sangre,
Hemos sangrado por una manzana y nos la han negado.

La ferretería es la puerta del cielo,
Camillero, vendaje,
Bajo mundo.
Este es solo el panorama del primer círculo del infierno
En el centro de la Santa Fé.

Fuente:

Comunicación personal.

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