Corporación Otraparte
Boletín n.º 129
Septiembre 10 de 2015

Fernando González
en la Fiesta del Libro

Jardín Botánico de Medellín

“Pasajes de Fernando González” y “Mi Simón Bolívar”

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En el marco de la celebración de los 120 años de Fernando González (1895-2015), la Corporación Otraparte se une a la celebración de la Fiesta del Libro y la Cultura y le invita a la presentación de “Pasajes de Fernando González” (Penguin Random House) y “Mi Simón Bolívar” (Ediciones Otraparte).

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¿Qué hacer con esta necesidad, pues yo no me amo? ¿Será posible hacer brotar herencias latentes, yemas que no se han desarrollado? Quizá, controlando mi habituación, para obligar a la energía a coger por otros cauces… Si no lo hiciere, moriré, pues me siento con una gran melancolía y completa esterilidad.

¡Nada de charlas! Nada de opinar, ni criticar, ni odiar. Entender. «El filósofo ni ríe ni llora, sino que entiende». Reprimirme. Hacer tupia o embalse. Me sale la energía por viejísimos rotos. Controlarme a los 42 años será dificilísimo, casi como renacer. Viviré en guardia.

¡Yo no quiero ser esto que soy hace muchos años, tan bajo, tan nada, tan hijo de la paja, hijo del desgano, cagajón aguas abajo!

Fernando González

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Presentación

Pasajes de
Fernando González

—Domingo 13—
Lugar: Salón Humboldt
Hora: 2:00 p.m.

“Pasajes de Fernando González” - Compendio y comentarios de Carolina Sanín

Presentación a cargo de
Carolina Sanín,
Cristóbal Peláez
y Sergio Restrepo

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Carolina Sanín (Bogotá, 1973) es autora de las novelas “Todo en otra parte” (Seix-Barral, 2005) y “Los niños” (Laguna, 2014 / Siruela, 2015), la colección de relatos “Ponqué y otros cuentos” (Norma, 2010), la colección de textos humorísticos “Yosoyu” (Destiempo, 2013), el libro para niños “Dalia” (Norma, 2010) y el ensayo “Alfonso X, el Rey Sabio” (Panamericana, 2009). Ha sido columnista del diario El Espectador, la revista Arcadia y la revista Semana.com. Obtuvo un Ph.D. en Literatura Hispánica y Portuguesa de la Universidad de Yale. Ha enseñado literatura en la State University of New York-Purchase College y en la Universidad de Los Andes, en Bogotá, donde trabaja actualmente.

Penguin Random House

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Carolina Sanín

Carolina Sanín
Foto por Simón Ganitsky

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En los portales entre la habitación y el viaje, en la contemplación del contraste entre la vejez y la juventud, en la mutua iluminación entre la crítica social y la crítica de la propia intimidad, en la conciliación entre la aceptación del legado cultural y la irreverencia hacia todo lo heredado, y en la necesidad de vivir la piedad buscando otra forma de ser católico, González buscó qué significaba ser colombiano y ser americano. Su pensamiento se rebeló contra los complejos extranjeristas e inmediatistas (que las dos cosas son en últimas lo mismo) de la actitud latinoamericana y también contra las restricciones impuestas por ideales y deberes desarrollistas —por ejemplo, el de la profesionalización del intelectual—. Al ser profundamente local —y profundamente evoca aquí la excavación de la ruina y la penetración en el carácter—, inventó una universalidad que contrasta con el frustrado cosmopolitismo de sus coterráneos.

Solo en cuanto es un filósofo de pueblo, de pueblo andino específicamente, antioqueño para más señas, es Fernando González un filósofo de vanguardia. La incorporación de nuestro tono y nuestra prosodia (del arte persuasivo y desbordado del culebrero; de la hipérbole y la repetición del cura admonitor; de ese énfasis puesto en cada palabra que caracteriza la conversación antioqueña) a la comprensión del legado filosófico que quiso aceptar (sabedor de que no tenía que aceptar toda obra ni todo procedimiento mundialmente entronizado) hizo de él un pensador latinoamericano: consciente de las contradicciones implícitas en su doble filiación y valiente ante el atolondramiento del lenguaje resultante de esas contradicciones. Asumió la responsabilidad latinoamericana definida como la búsqueda de una expresión propia que indagara, en primer lugar, por el significado de la libertad. Confiando en la imaginación, fundamentó su idea de que en Latinoamérica las obras del pensamiento no están para aprenderse sino para realizarse en una nueva vida, en un teatro asombroso. La candidez —opuesta a la falsedad y equivalente a la disposición del sujeto para la plenitud de la experiencia— se llena de sentido y de promesa en su obra, con la comprensión de que lo local puede ser lo actual, lo original y lo audaz.

Carolina Sanín
Pasajes de Fernando González

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Presentación

Mi Simón Bolívar

—Lunes 14—
Lugar: Salón Humboldt
Hora: 6:30 p.m.

“Mi Simón Bolívar” - Fernando González

Presentación a cargo de
Víctor Paz Otero
y Gustavo Restrepo V.

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Víctor Paz Otero (Popayán, 1945) es sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia. Escribe poesía, ensayo, novela y artículos periodísticos. Igualmente explora el universo de la pintura. Ha publicado, entre otros: “Poemas de piel y tiempo” (1975), “Alteraciones” (1976), “Elementos para una sociología impresionista” (1988), “La eternidad y el olvido” (1993), “Naufragio en mi bemol” (1995), “El tiempo de la culpa” (1996), “Elementos para una sociología de la disolución cultural” (2002), “El demente exquisito” (2004), “El Edipo de sangre” (2005), “Bolívar - El destino en la sombra” (2006), “La agonía erótica” (2006), “La otra agonía - La pasión de Manuela Sáenz” (2006), “Bolívar - Delirio y epopeya” (2008) —novela finalista en el premio Rómulo Gallegos y ganadora del International Latino Book Awards como mejor biografía en lengua española—, “Las penumbras del General” (2009) —obtuvo en 2010 el premio International Latino Book Awards en Nueva York como mejor novela histórica y segundo premio como mejor biografía en lengua española—, “Entre encajes y cadenas” (2010), “Francisco de Miranda” (2011) y “Sonata para cuervos lejanos - Los rituales de Vincent van Gogh” (2013). Así mismo, fue incluido en las antologías “Poesía para amantes” (1996) y “Poetas de América y de España” (2001). Ha sido columnista de El Espectador, El Tiempo, El Mundo, El Pueblo y otros periódicos colombianos. Ocasionalmente se desempeña como profesor universitario.

Ediciones Otraparte

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Víctor Paz Otero - Foto Ulibro.com

Víctor Paz Otero
Foto Ulibro.com

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Eran las 10 de la mañana de un 15 de febrero. Una solemnidad ajada por la luz y el precario destello de un mundo ultrajado por el sufrimiento de la guerra sirvieron de marco para el Congreso de Angostura. Un viejo caserón construido sobre el rumor de España, con expresivos geranios y con patios de piedra ensimismada, acogió a los 23 miembros de ese Congreso y a los pocos representantes extranjeros.

Ahí, sabiendo que mi cuerpo aún estaba enfermo y agotado, sin embargo supe que mi alma estaba ebria y exaltada. Que el espíritu, que la verdadera y secreta esencia que anima el poder insobornable de los sueños, hablaría por mi boca. En algún momento, con palabras trémulas y descuartizadas por la emoción, pude expresar:

En medio de este piélago de angustias no he sido más que un vil juguete del huracán revolucionario que me arrebataba como a una débil paja. Yo no he podido hacer ni bien ni mal: fuerzas irresistibles han dirigido la marcha de nuestros sucesos; atribuírmelas no sería justo, y sería darme una importancia que no merezco... Apenas se me puede suponer simple instrumento de grandes móviles que han obrado sobre Venezuela...

Aquí se me quebró la voz y se me fortaleció de nuevo otra lágrima. Aplausos lejanos, voces entrecortadas alcancé a escuchar en esa sala augusta pintada por la sencillez y sobrecogida a la espera de una palabra que la arrancara de su silencio. Pero su silencio se sumó a mi silencio. Mentalmente quise agregar:

Soy un simple instrumento de los grandes móviles que hacen cabalgar mis sueños y si algún día esta América torturada recoge mi herencia, esa herencia se reduce a decir que con mis lágrimas y mis sueños quise edificar un mundo.

Ya no oía más aplausos. La poderosa luz de la mañana parecía haberse congelado en mis recuerdos. ¿Dónde estaba en ese instante? No desearía saberlo. En el reino del delirio la razón es indigencia.

Víctor Paz Otero
Bolívar - Delirio y epopeya

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Invitación a la presentación de “Mi Simón Bolívar” de Fernando González en la Fiesta del Libro y la Cultura 2015

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Mi Simón Bolívar es un libro destinado a traspasar todas las fronteras y todos los océanos. Es un libro universal.

Jean Terfue
(Lieja-Bélgica)

Mi Simón Bolívar es un catecismo que los pueblos de América debieran poner en las manos de todos los niños para enseñarlos a ser hombres: y en las manos de todos los hombres para estimularlos en el culto del civismo y de la sinceridad.

El Paréntesis
(Maracay)

Mi Simón Bolívar es una obra curiosísima; pocos libros modernos tan vivos y palpitantes como este. Obra rica, aun más, demasiado rica. Es un surgimiento continuo de ideas, una ola de ironías sobre las cuales flotan los elementos de una doctrina. González anima su Lucas Ochoa a la manera como lo hizo Voltaire con su Candide.

Revue de l’Amérique Latine
(París)

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