Recuperación de la
Casa Museo Otraparte
en Envigado

El bullicio de la avenida El Poblado pasa de largo por la vieja casa en la que vivió el pensador antioqueño Fernando González. La construcción de dos pisos en tapia blanca, con columnas de ladrillo y tejas de barro hace honor a su nombre.

Otraparte no parece de este mundo. Sólo el polvo que cubre las plantas sembradas en el jardín, tal vez causa de la construcción de un edificio cercano en lo que hace años era parte de su terreno, recuerda que hasta el 4 de septiembre del año pasado era un lugar cerrado para el público.

Ahora está abierta para el que quiera sentarse a leer en una banca de madera bajo la sombra de los mangos, junto a una fuente o para quien quiera saber sobre la obra del llamado ‘Maestro de Otraparte’

La casa de techo alto y piso de madera es administrada por la Corporación Fernando González Otraparte, sin ánimo de lucro que sólo tiene un empleado: Gustavo Adolfo Restrepo.

Este antropólogo oficia como director, guía, administrador de las páginas web de Fernando González y Gonzalo Arango, comunicador.

Lo que falta de plata le sobra en ganas, energía y sueños. Los miércoles a las 8:00 p.m. la gente camina entre la penumbra para ver cine gratis (sic) en 35 ó 16 milímetros (ahora hay un ciclo de autores alemanes) y cada quince noches, los jueves, hay tertulia a las 7:00 p.m.

“Queremos construir el Parque Cultural Otraparte con un auditorio, parqueadero, un café, una corriente de agua para convertir la casa en un verdadero corazón cultural”, dice Restrepo.

Ya tienen el anteproyecto listo. El fin es conseguir los 4.000 millones de pesos que calcula costará comprar terrenos aledaños. Construir tardará el resto del año.

Ahora por medio de un computador el que visita la casa puede escuchar la voz del filósofo, verlo en fotos o en algún fragmento de película, conocer su bibliografía, su biografía y su pensamiento, que finalmente, es el objetivo de esa casa museo. También pueden adquirir los libros publicados.

Fuente:

Periódico El Tiempo, sección Medellín, jueves 10 de julio de 2003.

Volver arriba