Corporación Otraparte
¡No me borres, Señor,
del libro de la vida!

Fernando González:
Velada Metafísica

Por Teatro Matacandelas

Fernando González, humorista, filósofo y cronista, es también el gran místico colombiano —el único—, un hombre en el ejercicio constante del conocimiento experimental consigo mismo, con la naturaleza y con la espiritualidad religiosa.

Más que todo ello fue y es lo que pocos se atreven a decir: Un Gran Poeta.

Nos ha hablado a través de los libros, pero casi nunca le hemos brindado la posibilidad de hacerlo mirándonos a los ojos desde un escenario. Invitarlo a estar con nosotros, en colectividad, en la ritualidad mágica del teatro, es participar de otro modo con su poesía, con su pensamiento contradictorio, con su viaje emotivo.

Vivir, para él, estaba por encima de toda ambición literaria, pues “Todo lo que está muy bien escrito es detestable. Cada cosa debe aparecer con el vestido que tenía mientras era vivida. El vestido y la música de su mundo propio”.

La puesta en escena de Fernando González, Velada Metafísica, quiere crear la maravillosa ilusión de que todavía está en su granja de Otraparte, en Envigado, que los colombianos podemos seguir conversando con él. Hay dos hombres que fueron tierra de la tierra y no deberían haberse muerto nunca. El otro es Sócrates.

Imaginémoslo entonces: divertido, satírico, sensual, cascarrabias, metafísico, príncipe de la Iglesia, campesino, juez, diplomático. Una muchedumbre que designamos con el nombre de Fernando.

Algún amoroso de la obra del Brujo hizo un apunte que justifica cualquier intento de representarlo: “Ya basta de leer a Fernando González, practiquémoslo”.

Ver Boletín N° 58
Matacandelas estrena
“F. G. - Velada Metafísica”

* * *

UNO

PRESENTACIÓN

NARRADOR 1

Señoras, señores, muy buenas noches. El Colectivo Teatral Matacandelas, grupo nacido en la ciudad de Envigado, tiene una deuda espiritual con Fernando González. Nunca alcanzaremos a pagarla. Muchas veces hemos tratado de traer a este escenario al mago de Otraparte, pero él, tal vez por motivos místicos, se niega. De antemano sabemos que un hombre como él, honesto, desnudo y verdadero, ofrece excesivas resistencias a la representación, se niega a dejarse adornar por los ropajes falsos del teatro. No obstante su existencia fue dramática ¿Por qué dramática? Porque vivió a la enemiga, en una constante lucha por descubrirse y resolverse... De todos modos lo intentaremos.

NARRADOR 2

Este lugar oscuro que ahora contemplan, bien podría ser un escenario, es decir, ninguna parte, imaginad, cualquier parte, otra parte, el lugar remoto de la antigua Grecia, por ejemplo, el foro, una calle, hasta tal vez el parque de Envigado, el parque de Berrío... ninguna parte. Va a hablar un hombre y desde no se sabe dónde aparecen voces, jirones de voces... imágenes difusas, fantasmagorías de una época, de un pueblo... Aguzad vuestra imaginación.

NARRADOR 1

Para ustedes Fernando González, velada metafísica.

NARRADOR 2

“Desde que el hombre abandonó la metafísica no hay sino muerte.”

Libreta número 47.

* * *

DOS

AGUAMASA

OSCURO.

EL CANTO DEL GALLO. TOCHES Y CUCARACHEROS. LA VACA PATURRA MUGE. VA MARGARITA AL CENTRO CON AGUAMASA QUE VIERTE.

OSCURO.

EL CANTO DEL GALLO. TOCHES Y CUCARACHEROS. LA VACA PATURRA MUGE. VA MARGARITA AL CENTRO CON AGUAMASA QUE VIERTE.

OSCURO.

EL CANTO DEL GALLO. TOCHES Y CUCARACHEROS. LA VACA PATURRA MUGE. VA MARGARITA AL CENTRO CON AGUAMASA QUE VIERTE.

OSCURO.

* * *

TRES

LA SILLITA DEL MAESTRO

GUÍA

Ella es Mary Jo Smith.

MARY JO SMITH

Les escribe Mary Jo Smith. Vivo en Estados Unidos. El maestro era como “mi abuelito”. Mi mamá, Rosa Girasol, como nadaísta, solía visitarlo mucho y yo forjé mi propia relación con él, desde los 3 hasta los 5 años de edad. (El GUÍA LE RECIBE LA SILLITA). Nos íbamos a caminar juntos y él recogía naranjas de los árboles y caminando, comiendo y conversando, pasamos muchas tardes. Una vez me cansé de pelar mi naranja -mientras él ya se comía la suya- y le pedí que me diera un casquito. Me dijo:

GUÍA

Todo lo mío es tuyo.

MARY JO SMITH

Cuando yo lo visitaba, subía a su alcoba donde escribía, sentado en una sillita chiquita. Las rodillas le llegaban hasta el pecho, y yo le pregunté por qué tenía una sillita que era chiquita, como para mí. Me dijo que así le gustaba escribir. La sillita, de ésas que colgaban fuera de los almacenes en la Plaza de Envigado, era el símbolo del puente espiritual que nos unía. Esta que ven esta noche no es la auténtica, es una réplica. Abuelito nunca me trató como una “niña chiquita”.

GUÍA

¿Ves este péndulo? Ves cómo tiene repugnancia a separarse de la línea que se dirige al centro de la tierra. Es cuerpo suspendido que siempre señala o desea señalar hacia el centro que lo atrae. Nosotros somos péndulos atraídos irremediablemente hacia el centro de la materia. Todos los movimientos que hacemos Mary Jo son acciones para recuperar la línea dirigida al centro de la gravedad. Y la tierra, y los planetas, y todos los soles se mueven. ¿Qué centro de gravedad los atrae? Los atrae la perfecta armonía, el fin de los fines, Dios.

MARY JO SMITH

Me trató siempre como un ser espiritual; para mí fue el único adulto que realmente me vio por lo que yo era, aún estando dentro de una cáscara de niñez. Mi mamá me llevó a Otraparte el día después de que el abuelito dejó su cuerpo y, mientras ella tomaba agua aromática con doña Margarita, yo subí las escaleras angostas a la alcoba a buscar la sillita. La llevé al carro, la puse sobre el asiento de adelante y me senté en ella. En ésas salieron doña Margarita y mi mamá

GUÍA

¿Mary Jo qué estás haciendo con la sillita del maestro?

MARY JO SMITH

Abuelito me dijo que todo lo de él era mío y esto es lo único que quiero. En ese entonces yo tenía 5 años; la sillita me ha acompañado ya casi 39 años. La regreso a la alcoba del maestro. Es en su casa, en Otraparte donde debe estar.

* * *

CUATRO

FÉLIX ÁNGEL VALLEJO

GUÍA

Él es Félix Ángel Vallejo, biógrafo.

FÉLIX ÁNGEL

Estoy aquí, como me ven, sentado en Georgia, el café de don Jorge. Son las 8 y media de la mañana y tal como me observan tomo tinto y pego fumadas a un cigarrillo Pielroja. Estoy esperando al maestro y don Jorge me dice:

GUÍA

Él está viniendo un poco más tarde ahora porque el ordeño de la vaca Paturra no lo deja venir temprano como antes.

FÉLIX ÁNGEL

Toca seguir esperando... fumo... saboreo el tinto... fumo...

Ahora estoy viendo una figurita que viene caminando a lo lejos... ¿será él? puede ser... tal vez me equivoco.... sí... creo que realmente se trata de él... veo un esqueleto de hombre que avanza... viene sin... sin prisa... hurga con su bordón hierbas, piedras... observa... Allá viene... lo veo venir... ES ÉL... braquicéfalo... cabezón... boina vasca... orejas de murciélago... camisita abotonada hasta el cuello... saquito... Estatura mediana... hombros caídos... cuerpo magro. Las bisagras de las rodillas han ido cediendo... allá viene clavando los ojos por todas partes... inquieto... inquisitivo... parece un águila... el malhablado... Piernas temblonas... hombros caídos... osamenta petrificada que casi le traquea al andar como puerta vieja... Sigue viniendo... es... un beato...

Se hace pasar por Lucas de Ochoa... dice que es Manuelito Fernández... Dice que también es el Padre Elías... Firma como Ex Fernando González... ese hombrecito es una multitud... Ya está cerca de la esquina... Camina... se apoya en su bastón... camina... se acerca... está a diez pasos... ya me vio... Me parece realmente un loco... le doy la mano... le estoy dando ahora la mano... y se me esfuma la imagen de la locura... no, no es un loco... es un mago...

¿Cómo está, maestro?

GUÍA

Mirá Félix esta foto que me tomó Guillermo Angulo. ¡Como me veo de viejo! mirame la boquita, ¡parece un culito de gallina!

* * *

CINCO

GONZALO ARANGO

GUÍA

Yo soy Gonzalo Arango, poeta, nadaísta.

Después de Jesucristo no he conocido otro mejor.

Para mí que Jesucristo es Fernando González persiguiendo muchachas en Envigado y burlándose de los industriales antioqueños.

Fundó una escuelita para enseñarnos a vivir, a ser lo que somos con orgullo, sin complejos europeos, sin alma ajena, sin mistificaciones. Era una escuelita de auto-expresión latinoamericana. Nunca dijo: el que no está conmigo, está contra mí. La esencia de su escuelita fue: el que no está consigo mismo, no está conmigo. Usó el método de enseñar caminando, mostrando el camino. No su camino, ni su verdad, sino el camino de uno mismo, de cada uno. Una vez encontrado el camino había que abandonarlo y seguir solos, ése era el examen, la prueba final. Si uno era capaz de continuar sin él El viaje de las presencias, el maestro concedía a su discípulo el título de Caminante, única meta a la que se podía aspirar en su escuelita andariega.

* * *

SEIS

FERNANDO

GUÍA

Él es Fernando González Ochoa.

FERNANDO

Mi escritura es el resultado de un método: Educado donde los jesuitas, quise desnudarme de todo lo que los reverendos padres me echaron encima, o sea, de la vanidad. Para ello, le negué al reverendo padre Quiroz el primer principio filosófico.

—Mire Fernando, niegue si quiere a Dios, se lo paso, pero no me niegue el primer principio filosófico, ¡el primer principio filosófico no, Fernando!

—Niego a Dios y niego el primer principio filosófico.

—Entonces no podrá usted estar más en nuestra Compañía de Jesús.

—Está bien, Reverendo Padre Quiroz, a partir de hoy seré un jesuita suelto.

Allí principié a guardar libretas en los bolsillos con el objeto de ayudarme, anotando cosas, escuchándome a mí mismo.

Jamás pensé en publicar.

Me fui al Valle, a pie, sin corbata, ya casi sin ninguna vanidad y al llegar a Pereira me oí casi por primera vez: Me di cuenta de algo que nunca aprendí entre jesuitas, que soy táctil. En el Valle del Cauca la visión amplia, la ausencia del límite, de la arruga territorial vecina, el olor a semilla y la visión de las muchachas iguales a las palmeras me hicieron definitivamente enamorado de lo original, de las formas que emanan del subsuelo psíquico.

Desde entonces soy un enamorado de lo suramericano, desde entonces para mí el primer principio filosófico consiste en auto expresarse, ese es mi secreto: En el colegio de los reverendos padres yo era el peor estudiante a pesar de que bregaba mucho por ser bueno.

Yo, Fernando González Ochoa, no tengo ninguna facultad excepcional.

Mi secreto consiste en que toda mi vida, todas mis energías las he dedicado a oírme a mí mismo y a expresarme. Por eso mis libritos que he escrito son MÍOS. Mis parientes dicen que soy imprudente, los ofendidos dicen que soy grosero. Pero yo todo lo hago con una gran inocencia.

Mi método es VIVIR y de las anotaciones de mi vida en el curso de dos o tres años me resulta un libro.

—Margarita, mi vieja belleza, no sufras, esos personajes de los libros no somos nosotros.

—¡Ah! Fernando, todo mundo lo comenta por ahí, andan diciendo que tú eres el Padre Elías y se burlan de mí porque aparezco como la vieja Pepa.

—Yo no soy el Padre Elías ni tú eres la vieja Pepa, lo que ocurre Margarita es que ellos nos visitaron venidos desde nosotros mismos, es la vivencia metafísica del viaje emotivo.

* * *

SIETE

ENVIGADO

FERNANDO

Al regresar de Europa volví a Envigado y a mi gente, me sentí como en casa y me di nuevamente a callejear, caminar por la carretera, me siento en las barrancas y en los cafés de las aceras, para atisbar agonías, entierros y mujeres, que son mi vocación.

Santa Catalina cabellos de oro, mató a su padre porque era moro.

GUÍA

Con tantas flores, los campos se alegran, los ángeles cantan ave gratia plena.

FERNANDO

Mucho quiere la Virgen a San Gregorio, porque saca las almas del purgatorio.

GUÍA

Con tantas flores, los campos se alegran, los ángeles cantan ave gratia plena.

FERNANDO

Mucho quiere la virgen a San Francisco, porque imprimió las llagas de Jesucristo.

GUÍA

Con tantas flores, los campos se alegran, los ángeles cantan ave gratia plena.

* * *

OCHO

LA CREACIÓN DE EVA

FERNANDO

¿Cómo fue que Dios hizo a Eva de catorce años y medio? Fue en Envigado, que era el Paraíso, pues hay dos ríos, la Ayurá y la Mina. Allí hace 52.000 años, Jehová hizo a Eva de catorce años y medio y le quedaron untadas las manos y se las llevó a las narices, hizo un gesto raro de deleite y exclamó: “Huele no más que a bueno”.

Allí en tal instante de tal frase, apareció la primera idea filosófica: Lo bueno en sí. El blanco toro orejinegro asistió a la olida, y por eso él también huele, levanta el testuz y hace el divino gesto.

Desde entonces van unidos amor y olor; olemos todo lo que amamos. Pero ¿cómo fue esta ocurrencia? Fue así: Paseaba Jehová por la finca de Pacho Pareja... Paseaba por allí, descalzo, impertinente y lleno de vitalidad. Atisbaba... y nada veía; faltaba qué atisbar; faltaba lo que hace aletear las narices. Comprendió Jehová que tal era la causa de que Adán viviera dormido, sin bríos, como agüevao...

Y allí fue, bajo un aguacate en donde le vino la noción de muchacha. E hizo a Eva, de catorce años y medio, pujante y palpitante, con los deseos en su cúspide, lo cual expresó ella en las primeras palabras que dijo, al desperezarse, al estirar el cuerpo para que circulara por la columna vertebral el fluido nervioso, a saber: “Me estoy muriendo de la dicha”.

Acabada la obra, Dios se llevó instintivamente las manos a las narices e hizo el gesto divino: OLÍA A NALGA.

Adán viviría ya inquieto, atisbando, insomne, buscando la verdad y creyendo que Eva la tenía escondida en alguna parte. Jehová se retiró, descalzo, con andar impertinente, a un bosquecillo de pomos para atisbar, y allí se estuvo como cuatro horas, sonriendo, hablando solo, feliz. Fue que Eva se desperezó primero y luego se le fue yendo a Adán y comenzó a despertarlo para contarle no sabía qué, pues todo sentimiento desea manifestarse, y se hizo por detrás y le colocó las manos en los ojos, tapándoselos, y le dijo: “Adivina quién soy...” Siguieron molestándose inocentemente, porque sí, sin saber nada... Jehová estornudó y dijo: “Aquí fue” cuando Adán la agarró por los pechos, con las manos abiertas en forma de vasija, y dijo: ¡”MANZANAS!” De ahí viene la leyenda del árbol.

Fue en Envigado, en la finca de Pacho Pareja... hace 52.000 años.

Estuve en Grecia y recorrí a Florencia, y me devolví para Envigado, el paraíso. Tierra de grandes agonizantes.

* * *

NUEVE

VIAJE

(LA BANDA MUNICIPAL IRRUMPE SU GORJEO PUEBLERINO)

NARRADORA

Para continuar este viaje a pie debemos definir cuál será su clima interior, éste enmarca, define la obra. En cada época de su vida el individuo tiene tres o cuatro ideas y sentimientos, que constituyen su clima espiritual.

Nos llamamos filósofos aficionados, para no comprometernos demasiado y porque ese nombre es mucho para cualquiera.

Pero antes de seguir y para que la obra se amolde a la definición que nosotros hemos creado, diremos cuál será este viaje a pie, cuáles sus finalidades, cuáles sus motivos y cuál el efecto pragmatista que proponemos al representarla y darla a la estampa.

Haremos muchas digresiones que el espectador tendrá que perdonar, pues es efecto de nuestra educación clerical.

El viaje se define así: Medellín, Lucas de Ochoa, Envigado, Otraparte, Revista Antioquia, Marsella, Simón Bolívar, la sillita, monsieur Augusto Breal, los calzoncitos de mademoiselle Tony.

FERNANDO

Medellín: El Parque de Berrío rodeado de casas viejas estilo español, con los almacenes de los Restrepo y los Lalinde. Gente honorable que huele a tela y a plata. ¡Pueblo sorprendente que vende acciones, vacas adelan­tadas, atados, marranos en pie, minas y coños! Aquí va a nacer algo raro, culibajito, patitorcido y nuquigrueso, aquí va a nacer El Putas... redentor de Suramérica. ¿Para dónde va don Luciano?

ACTOR

Voy a comprar acciones. Fijo que de doce suben a 28. Me tapo porque me tapo.

FERNANDO

¡Hombre práctico!

ACTOR

Por eso tengo mi finca pa’ yo, mis hijos pa’ yo y mi mujer bien linda pa’ yo. ¿Vos con quien estás acostada?

ACTRIZ

¡Pues con vos Luciano!

ACTOR

¡No señora, con el Gobernador de Antioquia!

FERNANDO

¡De este pueblo tiene que nacer algo raro!

PAUSA

Ningún vestido de ninguna época tiene la sencillez de la ruana. Vestido así, paso mis mañanas bajo las ceibas de Envigado. ¡Qué ceibas! Sus raíces son llenas para el tacto. Ninguna nalga de ninguna joven o novilla tiene la llenura de las raíces de las ceibas envigadeñas. Con cara me voy para Marsella, con sello me quedo en Envigado.

PAUSA

Mi hacienda o mi finca, mi villa, mi huerto, mi patria se llama Otraparte, huele a cespedón, a capote, a semilla, a semen, a sementera... ¡Qué olores!

ACTRIZ

 ¡Cave canem seu domus dominum! ¿Qué significa ese aviso en la entrada de tu huerto Fernando?

FERNANDO

 ¡Cave canem seu domus dominum! ¡Cuidado con el perro, o sea, con el señor de la casa! Tengo que mantener vigilado al perro que yo soy.

PAUSA

Si alguna vez lector viajas por Francia, pasas por Marsella, subes a la Canebiere, hacia la Iglesia San Vicente de Paúl, no dejes de girar a la derecha por la calle Sénac. A pocos pasos unos 15 ó 20, encontrarás el Hotel Esfinge.

Mécontent de tous et mécontent de moi, je voudrais bien me racheter et m’enorgueillir un peu dans le silence et la solitude de la nuit. Ames de ceux que j’ai aimés, âmes de ceux que j’ai chantés, fortifiez —moi, soutenez— moi, éloignez de moi le mensonge et les vapeurs corruptrices du monde; et vous, seigneur mon dieu! accordez-moi la grâce de produire quelques beaux vers qui me prouvent à moi-même que je ne suis pas le dernier des hommes, que je ne suis pas inférieur à ceux que je méprise!

Si llegas al hotel Esfinge, te digo, pide una habitación grande del primer piso y allí te encontrarás a una italiana bizca y muy amable, con un par de tetas como nido de metralletas, pregúntale si se acuerda de mí, del monsieur Fernandó que fue cónsul de la Colombie. Pregúntale, por favor, si encontró los calzoncitos de Madamoiselle Tony que se me quedaron olvidados sobre la chimenea.

ACTRIZ

Monsieur cónsul de la Colombie, c´est a moi pour vous Je t’aime ¿Où sont mes petites culottes?

FERNANDO

No, maldita sea, no sé dónde están tus calzoncitos. Tony, tienes que ser muy buena siempre, evitar estas cosas, estos peligros, y este rosario que te doy te defenderá.

PAUSA

Fue en la quinta de un español amigo, donde Bolívar murió naciendo, desgreñado de sus compatriotas, como crucificado, desnudo. ¡Crucificado por sus libertos...! En el país de los pajes, Simón Bolívar es una dentroderita. Señora, hay que echar esa “dentroderita” tan desfachatada, prognata toda, que camina por encima. País de pajes. ¡Taifa de cacorros!

PAUSA

He estado pensando y creo que el nombre de Colombia es muy hermoso pero hay que buscar otro nombre que se adecúe a nuestra manera de ser, a lo que hoy somos. ¿Cómo se podría llamar?

Bobicomio... no, Bobicomio no, Planeta negro..., no Planeta Negro no, República de los pajes, no, Républica de las babas... Aguamasa... Rastrojo, no, rastrojo no, Culo de Suramérica...Ya lo pensaré.

GUÍA

Él es Ciro Mendía, nacido en cielo roto, Caldas-Antioquia, escribió cosas como estas: “De niño el hambre me sentó en sus rodillas y me enseñó a cantar.”

FERNANDO

¿Cuánto vale?

CIRO

¿Cuánto me rebaja? ¿Cuánto le debo por su abrazo?

FERNANDO

¿Cuánto me paga por el mío?

CIRO

Aquí tiene un abrazo gratis, y le encimo esta mano huesuda que ya no me sirve para nada.

FERNANDO

Hombre Ciro, y allá en Caldas, tu pueblo, ¿sí leen tus versos?

CIRO

Creo que no, porque ayer entré a una cantina de la plaza y me dijeron: “¿Cómo está, señor Santamaría?...”. Y a ti, en Envigado, ¿sí te conocen?

FERNANDO

Tampoco. Las únicas que me saludan son las ceibas de la plaza y eso porque les dediqué uno de mis libros.

CIRO

¿Cuál de tus libros te gusta más?

FERNANDO

Viaje a pie. ¿Y, a ti?

CIRO

Ímpetu... No..., Naipe nuevo.

FERNANDO

No lo conozco.

CIRO

Está inédito.

FERNANDO

Dejalo inédito, para que no lo lean estos bri­bones. No lo merecen.

CIRO

Es que si lo publico tampoco lo leen.

FERNANDO

Hombre Ciro, me gustó mucho aquel soneto tuyo, cómo es que dice que una fiesta de viento y brisa alabe tu cuerpo, cuerda que en las arpas debe,/

FERNANDO Y CIRO

...el tallo de una risa rosa, leve, un tallo Azul de nube y uva y ave./Es un tallo de nieve y ola breve,/ es un tallo de música tan suave, /que el corazón - tu corazón- no sabe/si es el amor o el tallo que se mueve.(RÍEN)

FERNANDO

Está muy bella la tarde. Lástima que la disfruten estos ladrones.

CIRO

Este cielo va a terminar prestando plata a interés. Yo no sé con qué objeto sale el sol en Medellín.

FERNANDO

Sale a contar cuántos avaros se han muerto.

CIRO

¿Te gusta esta ciudad?

FERNANDO

Medellín es una fábrica.

CIRO

En enero me gusta esta ciudad porque queda solitaria.

FERNANDO

Peor... Da la impresión de una jaula cuando se ha ido el pájaro: queda oliendo a naranja podrida y a estiércol.

CIRO

Hombre, ¡tantos rayos que caen y no caerme uno a mí!

* * *

DIEZ

LUCAS DE OCHOA

FERNANDO

Sepan que no tuve en Colombia con quién conversar. Sepan que siempre que me junté y conversé me rebajé, me apoqué. Soy el solitario que siente necesidad de crear un hijo para poder conversar.

Hago este gesto y realizo mi creación, se llamará Lucas de Ochoa.

LUCAS

Yo también vivo lo que te pasa Fernando. Y tu frase es equivalente a lo que dice la mujer preñada cuando siente que el hijo se mueve en sus entrañas: “¡Pero si es mi hijo!”. Yo también te fui reconociendo, y aquí estoy Fernando González. Soy tu hechura. Caminá, caminemos. (CAMINAN)

FERNANDO

La vida es una cosa incomprensible. ¿Para qué nacemos?

LUCAS

Nacemos para beber café por la mañana, con cigarrillo Pielroja, y para que los artistas nos pinten.

FERNANDO

Hombre Lucas, al que no se fume un cigarrillo por la mañana con el desayuno lo deberían matar.

LUCAS

La vida de todos modos no es tan terrible porque uno se pasa la mitad de ella durmiendo. (PAUSA) ¿Y qué más González? ¿Sigue tu misma alma de publicista? ¡Eres el mismo González de hace 27 años! ¡Y en ti hay madera, porque tienes remordimientos! ¡O perdiste ya este bendito acicate! ¿Te has hundido en la pu-bli-ci-dad?

¿Qué importa el Libertador? ¿Cuánto vive un muerto? ¿En dónde vive un muerto? ¿Cada muerto en dónde vive? ¿Cuándo y cómo mueren los muertos? ¿Qué enfermedades padecen los muertos en sus mansiones? ¿No has puesto tu curiosidad, tu olfato de la vida de los muertos en los gritos doloridos de Bolívar en los momentos agónicos de su vida terrenal? “MI GLORIA”... ¿Qué han hecho de mi gloria?

Tú abusaste de mi confianza; cogiste mis apuntes sangrantes para pu-bli-car-te... algún día, para que te publiques, te daré mis apuntes sobre La vida de los muertos.

FERNANDO

Tiene razón. Tiene razón. Todos somos aquí publicistas: poesía, filosofía, pintura, escultura, santidad pu-bli-ci-ta-ria. Todos somos poetas-periodistas y putas periodistas.

LUCAS

Acabo de hacer un estudio sobre la capacidad respiratoria del pueblo colombiano.

LUCAS Y FERNANDO

(SALUDO) ¡Doctor Restrepo Molina!

LUCAS

Dos litros, sólo dos litros, es el término medio de la capacidad vital de nuestro pueblo. En otras partes esa capacidad es de cinco litros.

FERNANDO

Yo creo que de ahí proviene el poco rendimiento de nuestros congresos.

LUCAS

La solución estaría en importar jóvenes para nuestras mujeres y traer mujeres para nuestros hombres.

FERNANDO

Día por día será más reseco aquí el elemento humano... (SE DETIENEN. CIGARRILLO) Necesito belleza, ¿pero dónde encontrarla?

LUCAS

En este país de ladrones va a ser difícil encontrarla. Los colombianos estamos hechos con babas.

FERNANDO

Todos los días me repetiré como ejercicio: “me voy para Venezuela” “me voy para Venezuela” “me voy para Venezuela”.

LUCAS

Ipomoea acuminata.

FERNANDO

Batatilla.

LUCAS

Qué belleza, qué universo tan querido. Lo que necesitas es salir de Colombia y vivir por ahí, en otra parte.

Mirá Gonzalez ese mono. (SE DETIENEN) Las manos y el rabo prensil es lo más perfecto que tiene el mundo de los animales. ¿Cómo puede ser posible que descendamos del mono? Sería degenerar el organismo del simio. Cuando el hombre come la boca muestra la imperfección del pecado de la gula.

El niño sí es hermoso, como el mono. Cuando se acerca a la pubertad es cuando es más feo el hombre. El que piensa no puede soportar al hombre de los catorce hasta los veinte años...

FERNANDO

(CAMINAN) Estoy triste porque no hallo un fin que me interese. Si todo es igual, ¿por qué no adoptar el de la alegría? En eso consiste el ser buenos, en alegrarnos (SALUDO) ¡Débora!

LUCAS

¿Cuál es esa?

FERNANDO

La hija de Castor Arango, el pintor.

LUCAS

¿El que pinta y despinta?

FERNANDO

Es que ellos no pueden dejar de pintar.

LUCAS

Enfermedad incurable.

FERNANDO

Caen mis cabellos y mis dientes se amarillean. Crecen las uñas, y crecerán otras, y vendrán amaneceres, atardeceres, soles y cielos esplendorosos. ¡Mis cabellos, entonces, idos, y mis dientes amarillentos! ¡Qué epifenómeno es mi vida! ¡Qué bagatela tan efímera y deseable la belleza! No hay más remedio que irse agarrando a un propósito que nos escude contra la tristeza de la decadencia y de la muerte. (LOCO GRITANDO) Venid vosotras, ¡oh, ideas de juventud y de vida, a alegrar a los abandonados de la alegría de sentirse tibios, pletóricos del jugo sagrado del árbol prohibido! ¡Venid, jóvenes ideas, retozonas como muchachas de falda corta! ¡No me borres, Señor, del libro de la vida!

LUCAS

Ya me fatigaste González. Ya te veo como pavo real al oír las preguntas: ¿Qué libro prepara ahora maestro? Tú eres de la ralea de los que viven de la curiosidad de los señoritos, señoritas, dactilógrafas. Perteneces a la industria floreciente en yanquilandia, cuentos, escándalos, manjares rápidos para paladares pervertidos. ¿Qué tiene que ver eso conmigo? Yo anoto y converso para conocer, y creí que tú tenías la angustia del espíritu y que te sería útil. Te me pareces a la muchacha de Urabá, que al preguntarle por qué vivía por allá, tan lejos y salvaje, me respondió: “Mire, fue que yo ya me publiqué”.

FERNANDO

Tengo necesidad de usted maestro.

LUCAS

Ya me fatigaste. No me busques nunca más, publicista.

FERNANDO

¡Maldito viejo hideputa! ¡Maldito viejo hideputa!

MESERO SALDARRIAGA

¡Se fue sin tomar el café! Yo vi que estaba muy exaltado y entendí que se le quería mamar de un negocio. ¿Para qué se pone a negociar con locos doctor González? Aquí todos lo conocemos mucho. Pregúntele al padre Serna, el coadjutor, y verá que es un viejo loco y descreído. Tómese su tinto, doctor González, y no se meta con ese viejo brujo. Es hasta peligroso. La otra tarde, unos jóvenes que estaban aquí bebiendo cerveza, conversaban de ir por la noche y quemarlo vivo con su vieja dentro del rancho en que viven. ¡Ni casados que serán!

* * *

ONCE

REVISTA ANTIOQUIA

NARRADOR 1

Pausa. ¡Revista Antioquia! ¡Panfleto filosófico! La revista del humorista Fernando González Ochoa. 17 números. Valor

del ejemplar: 0.30 centavos.

NARRADOR 2

Antioquia, manera nueva de panfleto filosófico, en manos de sus antiguos lectores, fieles amigos y enemigos.

NARRADOR 1

Nuestro estilo es la desfachatez.

NARRADOR 2

Nuestro único límite la mentira.

NARRADOR 1

Pregón del contenido.

NARRADOR 2

Notas del editor.

NARRADOR 1

Buenas tardes Medellín: aquí, quien les habla Alfonso Esse Hernández, editor.

NARRADOR 2

Secciones.

NARRADOR 1

Linderos.

NARRADOR 2

Fogón revolucionario.

NARRADOR 1

Panoramas.

NARRADOR 2

Aguafuertes.

NARRADOR 1

Vida internacional.

NARRADOR 2

Buenas tardes Medellín: aquí, quien les habla Alfonso Esse Hernández, editor. Tema de hoy: Estampas.

NARRADOR 1

Transmitiendo desde el parque de Berrío.

ACTOR 1

Extra, extra, extra. La gente está impaciente. Hemos recibido muchas comunicaciones en que piden informes acerca del putas. Primeramente diremos que será culibajito, patitorcido y nuquigrueso.

ACTOR 2

Que no tendrá más de media vara del trasero a los jarretes y que según unos profetas nacerá de Luisito Cano y de la señorita Pajuela.

ACTORES 1 y 2

Dactilógrafa de la liga de las naciones.

ORACIÓN

¡Bendito pueblo antioqueño! ¡Bendito seas en tus usureros, en tus industrias y en tus bancos, en tus viejos y viejas astutos y cómo inventan maneras inverosímiles para engañar a dios y robarle el cielo! ¡Bendito seas! ¡Gente verraca, padre del putas!

LOCUTOR

Seis treintaysiete pe eme.

NARRADOR 2

El señor resolvió castigar al diablo y en un tristrás lo mandó a nacer de nuevo en el Barrio Guayaquil de Medellín. Y se llamó Musinga y acabó de comisionista y dueño de una prendería.

ACTOR 1

Hombre Musinga, este anillo de esmeralda es de una viuda pobre que se está muriendo de hambre, lo da por mil.

ACTOR 2

No te lo compro pero te presto 100 pesos en él.

ACTOR 1

Antioqueño ladrón.

ACTOR 2

No, un momentico, yo me llevo todo lo que pueda menos arrebatado. Arrebatar, romper puertas o ventanas no es antioqueño, eso es de otras partes, aquí en Medellín trabajamos es con la inteligencia.

ESTROFA

Bendito pueblo antioqueño
Bendito seas, bendito seas
Espiritus meus in eus meus in eus meus

ACTRIZ

¿Cómo hizo padre para leer todas esas novelas pornográficas que usted denuncia en su libro?

ACTOR

Yo tengo, señora, una gracia o don concedido por Dios, y es darme cuenta de la pornografía de una obra, sin poner cuidado a su contenido.

ACTRIZ

¿Y qué me le opina de “VOLTAIRE”, padre?

ACTOR

¡Infame! ¡Infame! ¡Infame! Y no digo más.

ACTOR 1

¡Ahí va! ¡Miradlo bien! ¡Escuchadlo! ¿Qué quedó de la juventud antioqueña?

ACTRIZ

Un empleado político.

ACTOR 1

¿Qué lleva en sus bolsillos?

ACTRIZ

Dos telegramas de felicitación a los “jefes”, dos condones, un espejito y un peine.

ACTOR 1

¿Y en la sangre?

ACTRIZ

Sífilis.

ACTOR 1

¿Su espíritu?

ACTRIZ

Nada.

ACTOR 1

¿Su novia?

ACTRIZ

Una tarasca, hija de algún accionista.

ACTOR 1

¿Para dónde va, ahora?

ACTRIZ

A robar.

ACTOR 2

¿Lo meterán a la cárcel?

ACTRIZ

¡No! Él no tiene la culpa, sólo sigue la tradición, es antioqueño.

ACTRIZ

Desde la librería Antonio José, el Negro Cano, poeta.

ACTOR 1

¡Qué crisis Fernando! No he vendido un solo libro en 8 días.

ACTOR 1

Eso es que sos güevón, negro. No es sino que le echés una mirada a la gente que pasa por la calle. Mirá las figuras, mirá las trompas, las patas... ¿Crees vos que estos primates de Medellín te van a comprar libros?

ACTOR 1

Hombre ¿cómo no ha de ser mejor el amor lícito? Mire, Jaramillo, ¡qué delicia llegar a la casa y encontrar allí a la mujercita limpia y amorosa! (SE ATUSA LOS BIGOTES). ¡Yo como fui tan feliz con mi Gertrudis!... ¿Cómo no ha de ser mejor, el amor limpio, sin intranquilidades, sin esa zozobra del terrible mal venéreo? A la mujer, a la santa esposa hay que sacarle todo el jugo, como a la tierra, hasta que se esterilice. Figúrese Jaramillo que yo engendré 20 hijos en mi santa esposa.

ACTOR 2

¿20 hijos? No, Don Santos Putifar yo con esta pobreza...

ACTOR 1

Pero si cada muchachito viene a este mundo con su arepita debajo del brazo. Vea Jaramillito yo soy liberal pero católico ¡Que toquen el santo vínculo matrimonial y verán como los tumbamos! Que los tumbamos, los tumbamos.

ORACIÓN

¡Echa acá, Señor! Eternízanos tales como ahora somos: ágiles, enamorados pero sobrios; tentados hasta reír como si nos hicieran cosquillas; llenos de malicia; irrigados rítmicamente por el fluido nervioso y por el torrente sanguíneo; enjutos de vientre... Eternízanos enamorados de todo, pero solitarios, jamás copartidarios.

LOCUTOR

Seis cuarentayocho pe eme. Cuando las mujeres están mejor calzadas es cuando van dando los peores pasos, pero el peor de todos es no comprar Laxim, el mejor purgante.

ACTRIZ

Padre Correa, vea, reverendo padre, vinimos hace días a buscarlo para que nos bendiga a este muchachito, pues le ha dado por decir que él es Simón Bolívar y que le entreguemos la escopeta para matar a todas las mulas de la “izquierda”.

ACTOR

No mi señora, no sufra, ese buchetas lo que tiene es lombrices.

ESTROFA

Por allá arriba no se dónde
Celebran no sé qué santo
Y por rezar un no sé qué
Se gana no sé qué tanto

ACTRIZ

Bueno, Jacinto ¿y es que hay mucha corrupción sexual en Medellín?

ACTOR

Está chota. Medellín, con cien mil habitan­tes, tiene unas quince mil rameras inscritas. El noventa por ciento de la población está sifilítico.

ACTRIZ

Hombre, con esta parranda de venereos y de comerciantes ¿sí podrá formarse una patria?

ACTRIZ

¡Y absolvieron a Félix Tabares que desvirgó a la impúber María Dolores Nohavá!

ACTOR 2

¿Cómo así? ¿Resultó inocente?

ACTRIZ

Los doctores Campo Elías Aguirre y Bernardo Ceballos Uribe demostraron que fue con un dedo de la mano derecha y no con el pene.

ACTOR

¡Pero si aquí los hombres son todo pene!

ACTRIZ

Oiga Mister: Le gusta Medellín.

ACTOR

Very well, beatiful, Medellín, minas y coños.

ACTRIZ

Y telas, mister, y telas.

ACTOR

Oh yea, y tetas...

ORACIÓN

Eternízanos Señor con ganas de acostarnos con ellas, pero diciéndoles: ¡Esperen! ¡Por orden! Dejen ver y palpar, pero ¡no nos acostamos! Déjennos poseer lo bello, sin caer en la prostitución. Eternízanos así, hijos tuyos, jamás hijos del marrano deshonesto, siempre amando a la verdad y a Suramérica, y hazlo señor en Envigado, en la finca de Pacho Pareja...

LOCUTOR

Seis y cincuentaynueve pe eme. Kola Regional, calma el guayabo y le da un brillo especial a la mirada.

ESTROFA

Bendito pueblo antioqueño
Bendito seas, bendito seas
Espiritus meus in eus meus in eus meus

NARRADORES

Revista Antioquia.

NARRADOR 1

¡La revista del humorista Fernando González!

* * *

DOCE

LA GRANJA

MARGARITA

Fernando: llegó Alberto Aguirre.

GUÍA

Estamos en Otraparte. Y yo soy la vaca Paturra.

MARGARITA

Fernando: llegó Alberto Aguirre.

FERNANDO

Decile que estoy aquí. Que pase. ¡Ve Ezequiel encaramate al palo y bajate unos cuantos aguacates! ¡Chito Martel!

ALBERTO

¡Buenos días maestro!

FERNANDO

¿Maestro? ayer vinieron unos borrachos tocando a mi puerta preguntando dónde está el maestro y salí y les dije que el maestro era su puta madre, su puta patria y su puta crónica alias “historia”.

ALBERTO

Lo veo contrariado.

FERNANDO

Y no es para menos. Ayer vino Jesús Rodríguez, ese cara de pedo tuntuniento de la editorial Bedout, que me necesitaba con urgencia para algo relacionado con el libro. Ahí mismo supe que era para decirme que no lo iban a editar. ¡Y dizque no había censura en editorial Bedout!

ALBERTO

Censura de mercaderes, esa gente no edita sino propaganda católica. Hombre, ojalá algún día esta inteligencia del antioqueño para conseguir plata se convirtiera en una inteligencia para la vida.

FERNANDO

Encima de que la publicación es con plata mía, ya le había dado el cheque de 2000 pesos y la junta directiva dizque leyó el libro y dijo que no lo publicaba. Ahí fui donde el gerente Bedout Tamayo y le dije: ¿Con qué derecho sometió usted mi libro de las presencias a censura? Eso no es honrado, no me dijeron pues una y varias veces que no había censura. ¿A quién le dio usted a leer mi libro? “Yo lo leí”. ¿Con permiso de quien? ¿Con qué derecho? “Es que ese libro utiliza palabras groseras”. Sigan publicando esa inmundicia de libritos con la imagen de la madre de Cristo en forma de señora de Marinilla. Me devolvieron el cheque y los originales. Ahí le dije a Margarita que aquí no me dejan vivir, me devolvieron a los infiernos, que nos volvemos para Europa.

ALBERTO

No se preocupe maestro, que el libro de las presencias no se va a quedar inédito, yo se lo publico.

FERNANDO

Alberto, vos no tenés ninguna experiencia en editar libros.

ALBERTO

En editar no pero en libros sí, maestro. Que lo hacemos lo hacemos.

FERNANDO

¡Margarita, Margarita nos quedamos en Colombia! ¡Alberto va a hacer mi libro!

OSCURO. TRANSICIÓN

MARGARITA

Mirá quien viene allá, ese es Félix Ángel Vallejo.

FERNANDO

Sentate Félix, echémonos un cafecito.

FÉLIX ÁNGEL

Qué va, estoy de paso, voy de afán para Sabaneta. Venía a preguntarle si me permite traer esta tarde a unos jóvenes estudiantes, que lo quieren conocer, están ansiosos esos pelusas por escucharlo.

FERNANDO

No, no, no me traigás a esos muchachos que los enfermo, dejalos vivir su ilusión.

FÉLIX ÁNGEL

Será una visita breve mago PAUSA

MARGARITA

Félix hablale un poquito más duro que está muy sordo.

FÉLIX ÀNGEL

Sería una visita breve mago.

FERNANDO

No, no. Yo soy un “anormal” peligroso para la alegría y la tristeza de este mundo. Todos los que se me acercan enloquecen, y a esta casa no llegan sino locos. Yo soy, mejor dicho, un corruptor de la juventud.

MARGARITA

Ayer llegaron unos muchachos a pedirle naranjas y les rastrilló machete.

FÉLIX ÁNGEL

¿Qué le pasa Brujo?

FERNANDO

Te cuento Félix -¡Ve, Ezequiel cortate un atadito de yerba imperial para la paturra! LA VACA SALE. Te cuento Félix que ayer se me entró un ladrón y me robó el radio, y después el grandísimo bellaco me repitió visita, el mayordomo lo agarró y se le zafó, lo perseguí con el revólver y le hizo dos tiros... y no le pegué ninguno... me atacó la ira de tal modo que no dormí.

FÉLIX ÁNGEL

No me lo imagino maestro. Usted, un místico con revólver.

FERNANDO

¡He tenido unas ganas de matar ladrones!

FÉLIX ÁNGEL

¡El que se robó el radio vuelve!

FERNANDO

A Ezequiel le dije que si acaso podíamos coger algún ladrón teníamos que maniatarlo, patiatarlo y así, bien amarrao, encerrarlo en un cuarto oscuro de la casa hasta que se muriera de hambre y sed.

MARGARITA

Ahí amaneció la puerta forzada, se robaron hasta el candado.

FERNANDO

Eso seguro fueron ladrones, ladrones colombianos.

FÉLIX ÁNGEL

¿Esa que viene allá quién es?

MARGARITA

Esa es Sofía, pobre mujer, llena de hijos, en embarazo y un marido borracho que no le da ni un centavo.

FERNANDO

RISA. Allá viene Colombia... una vieja muy pobre que vive preñada y es la mujer de un borracho.

MARGARITA

¡Que te oye! Buenos días Sofía...

FERNANDO

Cómo está señora.

OSCURO. TRANSICIÓN.

ALBERTO

Malas noticias: todavía no tenemos portada para el Libro de las Presencias. Lalinde salió para Estados Unidos a un congreso o a una beca o a no sé qué, además un pliego resultó malo con las páginas trastocadas, ahí vamos a perder 300 ejemplares, 3600 pliegos; las páginas no quedarían simétricas sino una más alta o más baja que la del frente. ¿Qué hacemos?

FERNANDO

Sabes qué Alberto, no te preocupés, mejor no publiquemos nada. Dejalo así. No te preocupés, andate tranquilo, dejalo así, no publiquemos nada, traeme los originales y dejemos la cosa quieta.

MARGARITA

Por qué y para qué entristeces tanto a Alberto Aguirre, un hombre que ha trabajado tanto en ese libro.

FERNANDO

Esa publicación ya no soy yo. Yo ya no estoy ahí. Que Aguirre haga lo que sea. Yo no le dije, como orden, que no se publicara, sino como vivencia mía. Que salga feo y con errores y tarde y caro no me afecta. Eso de todas maneras, no tendrá lectores. Este pueblo tiene con leer Benitín y Eneas y el periódico de los Santos. Ve, Margarita, no has notado que mis hijos no gozan nada con mis libros... La única persona que ama mis libros sos vos...

MARGARITA

¡Fernando! ¡Carta de Francia! ¡Auguste Breal!

FERNANDO

¡Auguste Breal!

OSCURO. TRANSICIÓN.

FERNANDO

Margarita, ¡tengo unas ganas de enloquecerme!

MARGARITA

¿Para donde más Fernando?

FERNANDO

No enloquecerme en el sentido de hacer locuras sino de volverme bien bobo. Ve Margarita, si viene Alberto Aguirre, o Gonzalo Arango o Félix Ángel, deciles que no estoy...ya no quiero ver a nadie. Que me dejen solo. Estoy fatigado de tanto publicista CONGELADO.

NARRADORA

Ayer me hice rapar la cabeza, y al mirarme al espejo vi mi calavera. Hasta los cuarenta me sentía eterno; jamás se me ocurrió pensar en mi muerte. Me siento en marcha hacia una tumba.

El filósofo es un enfermo: incapaz del humilde deber de vivir, busca un deber trascendental. ¡Pretencioso impotente que no eres capaz de vivir tus humildes veinticuatro horas diarias!

¡Vive tu vida placenteramente, para ti y para los otros, y deja esos histerismos, oh filósofo! Mira: ¿qué mujer podrá amar a un metafísico? ¿Cómo podrá ser agradable para la cama un ser que no se contenta con los cinco sentidos?

GUÍA

Libreta No 38.

ALBERTO AGUIRRE

Mire maestro, los dos primeros ejemplares de El libro de los viajes...

FERNANDO

Hermoso, esto es obra de artesanía.

ALBERTO AGUIRRE

Así como usted lo quería, un librito que se pueda llevar en el bolsillo.

FERNANDO

Para leer bajo los árboles. Como los libritos de Baruch Spinoza.

ALBERTO AGUIRRE

Estamos listos para reiniciar, cuando usted quiera, la Revista Antioquia, ¿abrimos con un número 18?

FERNANDO

Buena idea, Alberto Aguirre editor, pero la 18 se llamará Cuadernos de Otraparte, y a la finquita le voy a cambiar de nombre también.

MARGARITA

Buena te dio.

FERNANDO

Se llamará Los aguacates de Lucas de Ochoa.

MARGARITA

Alberto: vení con Gloria el viernes a almorzar, que vengan Félix y Gonzalo, invitate también a Marta Traba y a Mejía Vallejo.

ALBERTO AGUIRRE

Nos merecemos una fiesta.

FERNANDO

Fiesta no hombre, que sea un almuercito de agradecimiento a ustedes que me estimularon y bregaron conmigo. ¡Ve, Ezequiel, cortate ese racimo de plátano dominico para Alberto Aguirre!

ALBERTO AGUIRRE

¡Qué belleza de racimo!

FERNANDO

Belleza es la carta que recibí de Francia, ya están listas las pruebas de Viaje a pie en francés. Auguste Breal traductor.

(APLAUSOS)

CANCIÓN

Ainsi, dè yà, tu vas entrer dansmeonpassè!
Nous nous rencontrerons par hazard dans les rues,
Se te regarderai deloin, sans traverser, tu passeras avec
Des robes inconnues.

* * *

TRECE

CARTA A AUGUSTE BREAL

Mi muy querido amigo Auguste Bréal:

Anteayer me llegaron las pruebas. Me alegré mucho. Esas páginas vienen a mí embellecidas por usted, vertidas al idioma en que oí palabras que me embriagaron y que hoy, en mi prisión de montañas, no me dejan gozar del instante.

Me pide usted que le cuente bien en dónde vivo, que le describa el lugar, que le cuente lo que desean aquí los hombres, cómo viven, cómo aman, qué ejecutan y cómo mueren.

Pues, hombre don Augusto, es en Envigado, bajo las ceibas, guaduas, carboneros, cañabravas, balsos, guamos, guayabos, sobre todo entre gramíneas. Hay que ver esta familia en el trópico colombiano. La grama es la que cubre los prados, yerbita del verde más propicio para los ojos, cuyas raíces se entrecruzan en red tupida hasta diez centímetros entre la tierra, formando así los cespedones. Dé usted ocho barrazos para cortar un cuadrado de veinte centímetros; meta la barra y levántela en forma de palanca y así tiene el cespedón o capote y sus narices reciben la tufarada de la tierra desvirgada de Colombia: Huele a nalga de juventud; huele a Eva; huele a mademoiselle Tony esta bendita tierra colombiana.

A FONDO CANCIÓN

A noi concedi, vergine beata,
Dolce Teresa del Bambin Gesú,
Bambina pure tu si fortunata
che ricantiamo il fior di tue virtú.

Y de mamelones y montañas bajan entre piedras y pedruscos los riachuelos, torrentes, quebradas y amagamientos, y por ahí lavan las muchachas campesinas, vestidas de muchos colores, y usted, desnudo entre el agua, las alcanza a ver por allá y le parece que son las princesas más encantadas. ¿No le dan ganas de venirse para Envigado?

Pues no se venga, querido amigo, que la parte humana es terrible: Está entregada a sacar mocos. Mocos es lo que piensan los hijos de godos y liberales, mocos es lo que estudian en las universidades... En los aviones, mocos es lo que viaja, y por las radios, mocos es lo que dicen.

Es en Envigado, en donde habito. Al frente del corredor delantero, por donde me paseo recordando, y soñando con la juventud que voy a crear, hay un prado de sesenta metros en donde organan los mayos y en donde le doy de beber a la vaca. Ahí estoy sentado en el brocal del pozo, revolviendo la aguamasa. La vaca bebe y bebe, despacio, y de vez en vez levanta el testuz, saca la lengua áspera y la introduce en las húmedas fosas nasales, me mira y me suelta el vaho que huele a leche, a ternero, y yo me acuerdo de mademoiselle Tony...

A FONDO CANCIÓN

A noi concedi, vergine beata,
Dolce Teresa del Bambin Gesú,
Bambina pure tu si fortunata
che ricantiamo il fior di tue virtú.

¿Qué pienso? Pienso: aquí soy un desterrado que vive al lado de su vaca y que no tiene vergüenza de estar dedicado a revolver la aguamasa.

Del prado sigue la carretera en donde hay un balso, árbol alto, ramas separadas, hojas grandes, al otro lado hay un madroño, árbol religioso, que produce frutos amarillos. Mira usted esos dos árboles y le sale involuntariamente esta pregunta: ¿Hombre, por qué no hay hombres bellos en Colombia?

¿Cómo viven y que ejecutan? Están divididos en liberales y conservadores.

¿Qué trabajan? Discursos.

¿Cómo aman? A todas.

¿Cómo mueren? Confesados.

¿El pueblo? Siembra plátanos, café, suda, tiene uncinariasis, paludismo, descalzo, andrajoso, bebe aguardiente, grita vivas a Olaya y a Laureano... ¡hombre Don Augusto...! ¡Aquí no hay más pueblo que los árboles!

Posdata: Parece mentira que esto se llame así, tan hermoso, Colombia: debería llamarse ¿cómo? Finisterrae. El fin de la tierra, el fin de todas las cosas.

Este es un lugar ideal para sufrir.

La sangre es un licor precioso y derramarla es el último argumento.

CANCIÓN

Les diremos primero que se vayan;
que nada les haremos;
que se pueden llevar las maletas con la plata;
que no levantaremos las losas que tapan a los muertos.
Aconsejámosles que se vayan.
Les diremos que no es necesario dejar un paje ahí, cuidando el entierro;
que ya todo lo sabemos;
que no somos vengativos;
que se vayan con el dinero y con el remordimiento;
que los muertos viven en sus asesinos,
y no necesitan ayuda de los vivos para que la justicia se cumpla.
¡Váyanse con su conciencia!
No los odiamos. Los compadecemos.
Un muerto habita en el asesino hasta que éste paga siete veces siete la injusticia.
Váyanse, que ustedes asesinaron al sueño, como Macbeth.
Lo mejor es que ustedes se irriten, que no puedan volver a dormir,
que rompan estas páginas, indignados, protestando.

FERNANDO

Postscriptum, mi muy querido amigo Auguste Breal: ¡No se vaya a venir para Colombia que le venden El Tiempo, es a lo único a que tengo vergüenza, a que mis amigos franceses lean el periódico de los Santos!

NARRADORA

Vamos a ver; abramos mi ser como si fuera una caja y veamos qué contiene:

NARRADOR

Miedo a la muerte; desapego, fastidio por la gente próxima y lejana; pasiones: cigarrillo, café, homeopatía...

NARRADORA

La metafísica no es ciencia sino segundo nacimiento. Quiere decir en apariencia otro mundo, otra parte. Metafisica es VIAJE, en lenguaje antiguo.

NARRADOR

Hoy, al despertar con un gran cansancio, me he preguntado para qué se despierta uno. ¿Leer? Miro mi biblioteca y no encuentro nada que pueda excitarme los nervios... ¿Salir a la calle? ¿Para qué? ¡Nada! Que en verdad era lo mejor no haberme despertado.

NARRADORA

Pienso que si yo fuera un dios, daría a los hombres el poder de morirse por un tiempo. Que cuando uno estuviera fastidiado dijera: Voy a morirme este año.

NARRADOR

“Yo estoy en cinta pero aún no estoy preparado para nazca.” Libreta No. 510.

* * *

CATORCE

MADEMOISELLE TONY

A FONDO CANCIÓN

A noi concedi, vergine beata,
Dolce Teresa del Bambin Gesú,
Bambina pure tu si fortunata
che ricantiamo il fior di tue virtú.

TONY

Suya no fue la culpa, tampoco mía. Son impulsos. Brotó así. Al modo natural.

GUÍA

Ella es mademoiselle Tony. La institutriz de los hijos de Fernando González, cónsul en Marsella.

TONY

La culpa la tuvo la primavera. Una se pone en rijo, como las gatas, se pone nerviosa, llora, igual que las gatas. Hombres y mujeres quedan en desarreglo, es la tempestad del genio de la especie en todo el barrio. Y en toda Europa. Muchos se han enloquecido. El principio de la primavera es terrible.

Cuando leí el anunció en El Pequeño Marsellés, corrí apresurada, necesitaba ese empleo de institutriz. Y este señor el cónsul cuando lo vi, me pareció por qué no, atractivo, cabello blanco, cráneo fino...

GUÍA

Marsella. 1935.

FERNANDO

Tocó a la puerta. Olor a juventud, rostro encendido, un poderoso animal. Una mujer demasiada. Certificados.

TONY

Aquí están.

FERNANDO

¿De dónde es mademoiselle?

TONY

De Alsacia.

FERNANDO

No veo su pasaporte.

TONY

Mañana lo traeré.

FERNANDO

¿Su dirección en Marsella?

TONY

32, rue D’Arenc, por los muelles. No me miraba.

FERNANDO

No la miré.

TONY

Pensé: este cónsul de la Colombie es un hombre muy serio.

FERNANDO

Serio no, soy un hombre contenido. No la miraba, pero la veía. Veo a las mujeres en razón inversa de cuanto las miro. Desde que no las mire, es porque son dignas de un renunciamiento.

TONY

Ah sí, al final sí me miró. ¿Por qué me asusté?

FERNANDO

Sensaciones-imágenes que me suben: Tony tiene los pechos erectados, puntuditos y separados; hieren la tela de la blusa. Tiene los ojos afelpados, como los de mi gata Salomé en celo. La belleza se puede definir así: aquello que nos atormenta. Cuando veo una mujer pletórica me digo: no la miraré, no la miraré... ¡Qué bueno que se muriera! ¡Qué bueno que se muriera!

TONY

En la casa de monsieur cónsul vivíamos 8, o sea: un filósofo anhelante, su mujer, que le ayudaba a buscar a Dios, cinco hijos y yo, ¡ah, 9, porque también estaba Gina la cocinera italiana. No, 10 con Salomé la gata de Angora. Gina y yo, de la misma edad, éramos muy diferentes, tal vez porque vengo de Alsacia. Gina era de mucho carácter y resistía la primavera con heroísmo. Veía a las parejas que se manoseaban en el pretil del arroyo y me decía: Anch’io sento lo steso, ma non si può fare cosi, comegli animali. ¡Questi francesi sono dei perduti Tony!

Gina esperaba un macho potente que se dejara bendecir, para acabar con él. Desde mi cuarto, encerrada, yo leía novelas de amor y oía cómo toda la familia del cónsul rezaba. Qué monotonía. Parece ser una costumbre diaria en esos pueblos primitivos. Lo oía caminando y dirigiendo el rezo, la sombra de sus pasos por debajo de mi puerta san-ta ma-ría ma-dre de Di-os. Lo oía, lo oía, me deleitaba oírlo. Simpática forma de comunicarse con Dios.

Supe que le gustaba mi pijama rojo, supe que le encantaba verme bajar los escalones de 3 en 3 ¿por qué de 3 en 3 Tony? ¡Porque así me gusta! ¿Le molesta a monsieur? No respondía. ¡Llamada para monsieur cónsul! Recibía el aparato sin voltear su cráneo. Un día me quemé un dedo ¡ay! Cogió mi mano y nos encontramos los ojos que reflejaban las brasas del hogar. ¿Se daría cuenta el cónsul que yo era virgen?

FERNANDO

¡Mademoiselle Tony!...! Tony!... voilà la clef...

TONY

Bajé de 3 en 3 los escalones con la llave. ¡Cómo me miraba de bonito!

¡Oh el frasco con tinta, pardon monsieur!

¡Oh, la figurilla de cristal!

Sus cigarrillos monsieur Gonzaléz.

FERNANDO

Qué delicia mademoiselle Tony, aspiro este cigarrillo Pielroja y siento que me estoy fumando a Colombia.

TONY

Un día no quise bajar al comedor a la hora del almuerzo y me encerré, no diré por qué, a llorar. Subió a consolarme. Puso la mano así sobre mi cabeza y me dijo: “No llore, Tony... ¿Por qué está triste, usted, tan bella?” CONGELADO.

NARRADORA

Nosotros, los jesuitas, somos egoístas como los gatos. Damos muchos consejos, pero el jesuita es hombre segretatus a populo. Nada sabe el jesuita de hambres e infortunios, sino por los libros y el confesionario. No conoce la moneda. No compra mercado. No sufre crisis. ¡Qué gran jesuita hubiera sido yo! ¿Por qué no insistiría conmigo el Padre Quiroz? Hoy viviría en Roma o en París, enseñando un poco de teología abstracta y consolando a Tony.

NARRADOR

Hija mía, baja a almorzar; tan bella muchacha como tú, sólo debe llorar a causa del pecado... Dime, ¿es que tú acaricias, te deleitas con la tela, con los pliegues de tus ropas, al vestirte...? ¿Gozas y sueñas con la seda de tus medias...? No temas. Cuéntamelo todo... Somos jueces, y es necesario que me desnudes tu alma...

NARRADORA

¡Qué buen jesuita hubiera sido yo!

Libreta No. 135

VILLANCICO

Il est né, le divin Enfant,
Jouez, hautbois, résonnez, musettes;
Il est né, le divin Enfant;
Chantons tous son avènement!

Depuis plus de quatre mille ans,
Nous le promettaient les Prophètes;
Depuis plus de quatre mille ans,
Nous attendions cet heureux temps.

TONY

Yo quisiera un marido que fuera como monsieur cónsul. Y todos reímos. La rueda de los deseos en la noche de la navidad. ¡El beso de las doce de la noche! No, yo de primera no, ¡”jamais de la vie!”, “jamais de la vie!”. Y corrí hasta la puerta del jardín. Me detuve. Lomiré enrojecida, muerta de susto y no me acuerdo cómo fue que nos besamos...Navidad... el paso del frío... y otra vez la primavera.

FERNANDO

Es una fatalidad la primavera.

TONY

Él nunca supo que yo sabía que se entraba a mi cuarto y abría mi armario, y miraba con deleite mi ropa, la acariciaba, la olía... se extasiaba con el olor de mi ropa... No sabía que yo sabía que cogía mis calzoncitos, se los llevaba a la nariz y se quedaba así un rato largo...

FERNANDO

Madera, libro nuevo.

TONY

...Que incluso cierto día, se echó en mi cama para sentir cómo quedaba allí...Y entonces fue cuando me atreví a decirle ¡Si supiera monsieur Gonzaléz cómo amo la lentitud con que usted camina, su escribir, su hablar, oh monsieur cónsul, usted siempre anda por ahí como buscando algo escondido en los rincones... y fui hasta su escritorio y le puse el papelito: “...je vous aime...”

FERNANDO

Yo lo amo.

TONY

Observé cómo lo leía, cómo lo acariciaba y lo volvía a leer mil veces y cómo salió después corriendo a la iglesia, se arrodilló y le exclamó a Dios:

FERNANDO

Vengo a ofrecerte este papelito... a cambio de esto señor dame conocimiento. Permítame aquí el lector una digresión:

Como la Via Canebiere no hay igual. Lanchas, veleros pescadores, restaurantes. ¡Qué algarabía! “¡Vamos, señores, dos francos, ida y vuelta al Castillo de If!”. Restaurantes afamados por La boullabaise, cafés y comercios populosos donde se comen todos los mariscos, desde pulpos hasta caracoles. Exhibidos sobre tendidos de verdes algas, las ilustres ostras portuguesas, osos, violetas, almejas, babosas... Viejas gordas y habladoras abren las conchas con pedazos de cuchillos; mozas de carnes abundantes sirven los platos con olor a esencia marina. Gentes de todas clases y países están al frente de una, dos y tres docenas de negras almejas con vinagre. Y también las señoras que habitan en la callejuela de enfrente, en la rue de la Pouterie.

Por allí se encuentra lo que usted busque, la cara más pecaminosa y el judío errante; los dialectos incomprensibles y los idiomas desaparecidos; ojos de ángel en cuerpos de demonios; por allí anda Caín. Allá, en la rue de la Pouterie, en la calle de las señoras, está la muchacha que se robaron los gitanos en Itagüí...

Por allí deambulan y aguantan hambre Rimbaud y Verlaine; por allí se refugian los que pasaron a pie y de noche las fronteras, huyendo de la horca o del presidio... Es el escondrijo de la humanidad enferma, mercado de todo lo que se come. Allí están expuestos todos los animales marinos y terrestres; es la escuela del gusto, la universidad del paladar.

TONY

La Canebiere es el lugar de Francia en donde más siente uno que va a encontrar algo, que le va a llegar una cosa muy buena y que también puede perder algo. Y allí, en el trozo de recuerdo que tengo, la esquina del Café de la calle Sénac... monsieur Fernando Gonzalés que me espera....

FERNANDO

Tony... vamos Tony.

TONY

Lo acompaño y veo el lugar donde me lleva: Hotel Esfinge.

FERNANDO

A veces tengo la manía de seguir a las mujeres, pues me parece que ellas tienen en alguna parte algún secreto. Desilusión, pues los del secreto somos nosotros, según lo dijo el diablo Cojuelo en el recado que le envió a una sirvientica: Dígale que se venga sin calzones esta noche, que le voy a decir un secreto.

Fui a esperar a este poderoso animal en la esquina del café de la calle Sénac, y la vi llegar a pasos largos, algo echada de para adelante, pues el sobretodo caía en los ángulos, así como caminan los guerreros alemanes, los cuales son tímidos y atrevidos. En la mano un paragüítas, parecido a un gran cigarro.

TONY

No, no, no, no entraré al hotel, no, no, no, no, entraré al hotel, no, no monsieur Gonzaléz, no, no entraré al hotel, no, no, no, al hotel no.

FERNANDO

Si se mezcla un con un no se tendrá como resultado el NO del que estaba compuesto el pronunciado por mademoiselle Tony.

TONY

No, no, no, no entraré al hotel, no, no, no, no, entraré al hotel, no, monsieur Gonzaléz, no, no entraré al hotel, no, no, no.

FERNANDO

Mil veces me dijo que no entraría en el hotel, pero entró como los alemanes a Bélgica. Era, en resumen, una virgen perfecta, perfecto animal deleitador.

TONY

“Ne fais pas ça... Fernandó!”, “Ne fais pas ça... Fernandó!”. “Ne fais pas ça... Fernandó!”.

FERNANDO

No hagas eso Fernandó.... No hagas eso Fernandó... No hagas eso Fernandó.... La contemplé casi desnuda, pronunciando así mi nombre, por la primera vez en aquellos instantes, pues antes me llamaba monsieur Gonzaléz. En ese momento sentí que yo era hijo de Dios, me arrepentí, le regalé mi camándula y le di muchos consejos espirituales.

Tony, tienes que ser muy buena siempre, evitar estas cosas, estos peligros, y este rosario que te doy te defenderá...

TONY

 ¿Où sont mes petites culottes?

FERNANDO

Tus cuquitos se te quedaron encima de la chimenea Tony.

TONY

¿Où sont mes petites culottes?

FERNANDO

En el Hotel Esfinge, de la calle Sénac.

TONY

¿Où sont mes petites culottes?

FERNANDO

Me expulsaron de Francia los ezbirros de Mussolini, mademoiselle Tony siguió en Marsella como institutriz, enseñando con el método Shakespeare.

TONY

Niños ¿cómo le llamais a la mano en francés? La main. ¿Y los dedos? Les doigts. ¿Y las uñas? Les ongles. ¿Y el brazo? Le bras. ¿Y el codo? Le coude.

NIÑOS

La main, Les doigts, Les ongles, Le bras, Le coude.

FERNANDO

Aquí en Envigado, después de tantos años tengo un remordimiento de no haberme acostado con Tony que me está matando. Cumplo ahora 66 años lo cual quiere decir que cada día estoy más cerca de Sócrates, de Dios y de Dostoviesky.

Soy un sacrificador nuevo con una túnica nueva. Vengo a ofrecerte estos calzoncitos de Tony, a cambio de eso, Señor, dame sabiduría.

* * *

QUINCE

LIBROS PROHIBIDOS

CANCIÓN

Eternus Pater, Eternus filius,
Eternus spiritus sanctus...
Inmensus pater, inmensus filius,
inmensus spiritus sanctus...

PRESBITERO CAYETANO SARMIENTO

Ilustrísimo y reverendísimo señor doctor don Manuel José Caicedo, ilustrísimo señor:

Caracteriza al libro Viaje a pie del doctor Fernando González por su gran sensualidad que se respira en casi todas las páginas. Es blasfemo de nuestro señor Jesucristo pues lo iguala a Sócrates y a los filósofos hindúes.

Tiene una irrisión blasfema de la trinidad y repugnante a la santidad del matrimonio. Es un volteriano que se burla de los religiosos, de los santos, de los sacramentos y de muchas prácticas recibidas por la iglesia.

Por esto, por sus incoherencias, sus apreciaciones bajas y ramplonas y sobre todo por esa atmósfera de sensualidad creo que debe prohibirse. Beso el anillo de su señoría.

MONSEÑOR CAYZEDO

Constituido por nuestro cargo pastoral en guardián de la fe y de las buenas costumbres, apremiados por el deber de alejar el peligro de perversión que traen consigo las malas lecturas y habiendo sido denunciado ante Nos, como gravemente nocivos los libros intitulados Viaje a pie y Don Mirócletes cuyo autor es el doctor Fernando González.

Decretamos: Quedan prohibidos por derecho natural y eclesiástico, y declaramos por tanto que su lectura es prohibida bajo pecado mortal. Es pecado mortal reimprimirlos, leerlos, retenerlos, venderlos, traducirlos a otra lengua o prestarlos a los demás.

El presente decreto será leído en todas las iglesias y capillas de la ciudad de Medellín.

FERNANDO

Tengo deseos de ver al arzobispo. Ayer lo vi y al pasar me dirigió una mirada seca y desafiadora, rápida, con odio. ¡Qué bella esa mirada! No sabe él que ninguno lo quiere como yo. ¡Obedezco al jerarca! Desde ahora seré el padre Elías suspenso. Usted Monseñor está viviendo que soy judío converso, fariseo. Lo respeto ahora igual que ayer. Si usted no obedeciera a su cruz y no me suspendiera... usted mentiría y no sería el pastor. Ahora, al suspenderme, usted es mi pastor.

* * *

DIECISÉIS

ALUCINACIÓN

FERNANDO

Me fui triste. Terminó mal este jueves para mí. Por la carretera iba soñando en mi frustrado sacerdocio. Comprendí que esa era mi vocación, y que por eso he fracasado, me han quitado los empleos y no aman mis libros. Tuve un sueño entonces. Vi la realidad que debió ser. Me vi de cura en Envigado, primero, y luego de príncipe de la Iglesia... Yo me vi predicando mi gran sermón de la soledad; todos los envigadeños, unos en cuclillas, otros sentados en confesionarios y bancas; las viejas, conmovidas; los niños, subidos sobre las andas de Pilatos Poncio... Yo me vi; yo vi todo eso... y, al bajar, al abrirme paso hacia mi presbiterio, oí que susurraba misiá Ra­faela, a una vieja de Medellín: “¡Es Fernando González el hijo de don Daniel, nieto de don Benicio...! Yo siempre lo dije, que llegaría a príncipe de la Iglesia.”

Era luna llena. Yo iba por la carretera y llegando a mi casita de Otraparte, se me apareció Jesús; estaba al lado de Pilatos... Era el Jesús cabezón, ése que tiene un aire de autoridad misteriosa y ultraterrena... Jesús me detuvo; miré para ver si había por dónde huir; Jesús ocupaba todo el camino, caí boca abajo y oí que me decía:

JESÚS

“Te he llamado desde la niñez. Recuerda que al levantarme la vestidura y al levantársela a este pobre Mussolini de Pilatos, sentías delicias en el alma: ésa era mi voz. Recuerda a la hermana Belén, que te enseñó a leer y a cuyo lado sentías cosas deliciosas: era mi voz; siempre te he llamado. Te creé para que predicaras el gran sermón de la soledad, el Viernes Santo, y el sermón de la sentencia... No oíste: no quisiste oír. Por eso tuvo que predicar el sobrino de Eusebio y por eso te quitaron el consulado, así como se lo quitó Tiberio a este otro prevaricador de Pilatos. ¿Qué has hecho de mis voces? Fernando”

Ahora continuemos; conduce, querido Iscariote, que al menos tú cumpliste tu destino...

FERNANDO

 Margarita, soy un príncipe de la Iglesia, frustrado... No me hablen, porque voy a escribir mis sermones de la soledad y de la sentencia.

-siga así Fernando, usted ya tiene sesentayseis años, ya tiene un pie en el sepulcro, siga escribiendo esas cosas y verá... siga así y verá.

* * *

DIECISIETE

LUCAS DE OCHOA

FERNANDO

Pero si es Lucas de Ochoa que se me había ido hace tiempos. Maestro Lucas, este es mi nuevo libro, en él le doy a usted la razón. Me ha convencido.

LUCAS

No. No me gusta. Yo no leo vidas de otros pues estoy muy ocupado leyendo la mía.

FERNANDO

Llevo muchos días buscándolo, maestro.

LUCAS

Estaba en El Retiro. Me sentí enfermo. Pero allí en El Retiro caminando por la carretera he visto algo asombroso: imagínese González, vi dos marranos dormidos, vientre contra vientre, muy abrazados. Ahí descubrí lo que es la alegría terrenal...

FERNANDO

¿Cree usted maestro Lucas que uno sigue viviendo después de muerto? Porque el doctor Manuel Jaramillo sostiene que no, que uno se acaba así como se acaban esos marranos...

LUCAS

Ustedes lo que quieren es que exista un más allá y se lo imaginan como una villa en El Poblado, con prados llenos de vacas y reinas de belleza, y muchas putas, tomando whisky y aguardiente, siempre borrachos y recitándose sus libros, y todo lleno de acciones de Coltejer y la Coltabaco, se imaginan un burdel pero sin la tristeza que sigue después del coito.

FERNANDO

Aquí las señoras compran el cielo con un plátano verde que le dan a un hambriento.

LUCAS

Ese doctor Jaramillo es de los que le prende velas a un muñequito para ir invirtiendo en el lote que tendrá en el más allá. ¡Pobre hideputa!

FERNANDO

Yo de niño le prendía velas al diablo para caerle bien y cuando llegara al infierno no me fuera a echar mucha candela.

LUCAS

Me estás empezando a caer bien, González. Te busqué porque he venido a despedirme. Voy para Salónica, la ciudad amada de Pablo de Tarso. Voy a la casa de mi maestro y amigo Abraham de Rojas y Ochoa, el serfardita descendiente del inmortal Fernando de Rojas. Habla el español de La Celestina, ama los pergaminos y las piedras antiguas. Está viejo y quiere compartir conmigo los misterios del mago de Tarso. Te dejo las libretas que tanto te atraen... ¿Ya viste González esa tabla inmunda de mármol que pusieron en la Universidad de Antioquia? EL DIVINO PRESENTE DE LA PAZ. (RÍEN) Universidad es campo de batalla o nada...

FERNANDO

Lo que tienen en Colombia son cementerios. Universidades no hay. Hay paz. Gente habituada a la inmundicia de su condición actual. El maletín, olvidó el maletín.

LUCAS

Lo olvidé a propósito para que me preguntaras por él. Dicen que fue del médico Francisco Restrepo Molina, no te lo dejo porque es un regalo de Gustavo y Sergio, Restrepos los dos, y adentro tiene los secretos de la creación artística: aurum metallicum, la llave, y el palito para la cosa.

FERNANDO

(TOMANDO UNA LIBRETA) Monólogo de la ABSOLUTA NADA: Yo Lucas de Ochoa, soy aquel cuyo vivir consistió en ser falo parásito de vulva; yo soy el que comía mierda; soy el antropófago, el estuprador, el asesino, el mentiroso... ¿Con que “puro, puro”? Yo soy también un pingofrío hideputa! Manuelito... esperame.

* * *

DIECIOCHO

CARTA A
ESTANISLAO ZULETA

ACTOR

Viva el partido de... (DISCURSOS ININTELIGIBLES) Viva Fernando González.

ACTOR Y ACTRIZ

Elecciones 1935.

Último reporte.

Resultado final Asamblea departamental:

Pedro Claver Aguirre Yepes: 42.615 votos.

Jesús Echeverry Duque: 39.169 votos.

Aurelio Mejía: 27.240 votos.

Fernando González Ochoa: 19 votos.

GUÍA

Fernando González, candidato a la Asamblea Departamental escribe a Estanislao Zuleta.

MARGARITA

(LEYENDO LA CARTA)

Obtuve dos votos en Puerto Berrío, uno en Amalfi y dos en Yarumal. Catorce en Medellín. Ni un voto en Envigado, ninguno en Itagüí. Pero más grave aún: ¡don Benjamín con quien hice mi viaje a pie no quiso votar!

Mi reacción busca en quién satisfacerse: El Jefe y Envigado me las pagarán; las ceibas de Envigado son arbustos que embelleció mi espíritu; jamás estuvo por aquí Jehová y la finca de Pacho Pareja es un tierrero estéril; esas mujeres que lavan en las cañadas son más hediondas que Maritornes. No dejes poner mi busto en los linderos de Envigado e Itagüí, pues no quiero volver a ver a las hijas de don Benjamín... ¡Hombre, no votar por mí, don Benjamín! Entonces, ¿qué es la filosofía?

FERNANDO

Así transcurre mi vida: Viendo ceibas en donde hay arbustos; muchachas en donde hay señoras; amor en donde hay odio; jefes en donde hay peones y PATRIA en donde hay una colonia azotada.

Toda mi obra es sueño; jamás he visto la realidad... El viaje a pie fue por dentro de mí, pues la posada de doña Pilar era inmunda y ella tenía lagañas; los arrieros eran envigadeños vulgares; los caminos, lodazales; y a los jesuitas fue mi imaginación que los creó.

A Simón Bolívar lo tuve que buscar dentro de mí; mi compadre Gómez fue sacado de mis entrañas; todos, todos han sido vanos sueños.

¡Cómanse el busto, ya que lo han de poner bajo esos arbolillos malnacidos y al lado de esa inmundicia de Marceliano Vélez!

Di que por aquí no hay dos ríos sino dos meados repletos de uncinarios; afirma que bajo las ceibas viven diez choferes y que Lino Uribe no se parece nada, nada al general Ospina; que no hubo tal Eva y que en la telegrafía de Sabaneta, Jesusita, la hija de Luisito es más triste que la sombra de un sauce y que además no entrega los telegramas... En fin, di que no hubo tal Simón Bolívar; que mademoiselle Tony no estaba virgen, que don Benjamín no tiene los ojos azules y que no filosofaba bajo los yarumos, sino que dijo allí: “¡Maldito sea el cansancio!”

Reniega de todo, en mi nombre, que esta derrota me ha hecho recuperar la razón, como la agonía a don Quijote: Ahora sí; ahora me entregaré a dar dinero en interés al veinte por ciento mensual. Ya estoy curado; ya soy amigo de Alfonso López y usaré el escudito que me mandaste y que tiene el retrato de Laureano. Ya soy un joven que promete. La belleza colombiana estaba dentro de mí, era mi locura.

¡Hijueputa... habemus Papa!

* * *

DIECINUEVE

TESTAMENTO

GUÍA

Testamento inédito de Fernando González.

ACTORES

1º No avisar mi muerte ni por recados ni por escrito.

2º Que nadie llore ni me guarde lutos.

3º Mi entierro que sea así: Dos peones o un coche llevarán el cajón. No irá más acompañamiento que Margarita y los hijos que quieran. Será a las cinco de la mañana y no pondrán lápida

4º Que no expongan mi cadáver en iglesia. Basta con que la vida en la casa siga como si nada hubiere sucedido.

5º No recibir ni contestar visitas ni manifestaciones por mi muerte. Si son del gobierno, devolverlas sin contestar.

6º Nunca permitir que se diga que fui colombiano, pues ni lo fui ni lo quiero ser.

7º No permitir que se editen mis libros en Colombia, ni que se me llame colombiano.

8º Quemar todos los ejemplares de mis libros que están en casa y todos mis manuscritos. No se guardarán sino uno para cada hijo y otros para mi mujer, de cada obra.

Ni un segundo he amado a Colombia.

No tengo bienes. Los que posee mi familia son de mi mujer Margarita, habidos por herencia, pues con el dinero de la venta de bienes herenciales suyos se compraron.

Si algún colombiano pretende reeditar obras mías o parte de ellas, solas o en antologías o colecciones, no se le permita por nada del mundo, dando como razón que yo no fui colombiano ni quise figurar entre gentuza colombiana.

9º Ordeno a mis hijos que mientras dure el sistema capitalista de la economía, sea su brega por conseguir y aumentar sus capitales.

10º Muero con la intuición de que el pueblo más vil de la tierra es éste que llaman colombiano.

11º No lleven mi cadáver a iglesia sino que basta que el padre Uribe, rector del Seminario, que es mi amigo, me rece en el cementerio.

12º Si alguna entidad oficial o corporación colombiana resolviera eso que llaman honores, devuélvanse las comunicaciones, diciendo: El muerto no quería ni quiere honores colombianos, porque no lo son.

13º No deseo volver a nacer.

14º No me cambio por los hombres vivos.

15º Vivir es padecer.

16º A los colombianos les llegó el momento de nacer o dejar de ser.

17º Adiós, gobernantes colombianos, gente envilecida y deshonra de la humanidad.

FERNANDO

Si es verdad lo de la reencarnación, yo quisiera después de muerto reencarnar en gallinazo para deslizarme por el espacio y otear desde muy alto la incomparable belleza de este Valle del Aburrá.

OSCURO

* * *

FICHA TÉCNICA

Ángela María Muñoz - Diego Sánchez - John Fernando Ospina - Alejandro Vásquez - Juan David Correa - María Isabel García - Nadia Silva - Sergio Dávila - Juan David Toro - Margarita Betancur

Textos: Fernando González | Textualia: Félix Ángel Vallejo, Mary Jo Smith, Gonzalo Arango, Cristóbal Peláez G. | Composición y dirección musical: Ángela María Muñoz - Diego Sánchez

Asesoría literaria: Oscar González | Asesoría filosófica: Pbro Alberto Restrepo - Carlos Enrique Restrepo | Dramaturgia, Escenario, luces, vestuario y utilería: Matacandelas | Documentación: Sergio Restrepo - Gustavo Restrepo | Asistencia iluminación: Alejandro Arteaga | Comunicaciones: Lina Castaño | Diseño gráfico y fotografías: Carlos Sánchez | Dirección escénica: Cristóbal Peláez G.

Fuente:

Matacandelas.com

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