Presentación

Dos poetas
colombianos

Óscar Hernández
Luis Arturo Restrepo

Febrero 7 de 2013

Dos poetas colombianos - Óscar Hernández y Luis Arturo Restrepo

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Óscar Hernández Monsalve (Medellín, 1925) es poeta, narrador y periodista. Estudió en las Universidades de Antioquia y Pontificia Bolivariana. Durante su vida —que se ha extendido entre el siglo XX y el XXI— ha desempeñado numerosos oficios: autor de libretos para radio y de canciones populares, actor de cine, boxeador y futbolista en su juventud. Fue cofundador del diario El Sol, donde escribían Manuel Mejía Vallejo, Fernando González y otros escritores de la época. Trabajó en El Correo como columnista, jefe de redacción, jefe de armada, traductor y cronista. En El Colombiano también tuvo varios cargos, llevando más de 50 años vinculado a esa casa editorial donde todavía es colaborador semanal con su columna “Papel sobrante”. Fue director de Vea Deportes, corresponsal de las revistas Estampa, Arco, Deporte gráfico, Paulina, El obrero y otras. También fue traductor de la Agencia France Press, director de la Imprenta Departamental y de la Colección Autores Antioqueños. Periodista en Radio Sutatenza por más de 15 años. Libretista en RCN, Ecos de la Montaña, Emisora de la Universidad de Antioquia, radioperiódico en Turbo y otras emisoras radiales. Fundó la Editorial Papel Sobrante (la llamó así porque literalmente salía a recoger papel sobrante de las imprentas) y editó 12 libros gratuitamente para autores de escasos recursos. Coordinador del Festival Latinoamericano del Libro en Bogotá, Caracas, La Habana y Medellín con ventas de dos millones de ejemplares. Sus principales libros publicados son
“Los poemas del hombre”, “Mientras los leños arden” (cuentos), “El día domingo”, “Las contadas palabras”, “Habitantes del aire”, “Al final de la calle” (segundo Premio de Novela Esso, 1965), “Versos para una viajera”, “Poemas de la casa”, “Cristina se baja del columpio” (novela) y “Un hombre entre dos siglos” (antología poesía y prosa). A lo largo de su vida ha publicado alrededor de 30 libros, ha sido actor de 9 películas y ha escrito más de 6.000 artículos de prensa.

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Luis Arturo Restrepo (Medellín, 1983) es filósofo y maestro en Literatura Colombiana de la Universidad de Antioquia, donde actualmente se desempeña como profesor. Poemas suyos han aparecido en diversas revistas nacionales y extranjeras. Tragaluz Editores publicó en 2010 “Apuesta de cenizas”, su primer libro, Beca a la Creación Artística Ciudad de Medellín 2009, modalidad Poesía. En 2011 participó en el XXI Festival Internacional de Poesía de Medellín como ganador del Primer Premio de Poesía Joven, organizado por dicho festival, con el libro “Réquiem por Tarkovski” (aún inédito). Obtuvo, además, la mención de reconocimiento en el Premio Nacional de Poesía Porfirio Barba Jacob (III edición, 2006) con el libro “Vigía del hastío”. Con tres premios y un solo libro publicado, la obra de Luis Arturo es reconocida por poetas locales y nacionales y empieza a ser divulgada por el público lector de la poesía colombiana.

Presentación de los autores y
sus obras por Luis Germán Sierra

Sílaba Editores

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Óscar Hernández y Luis Arturo Restrepo

Óscar Hernández
Luis Arturo Restrepo

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Poemas de
Óscar Hernández

En todas partes anda ella

Anda la poesía dando saltos
Saltos andinos entre ponchos de lana
Bajo gorros de colores tristealegres
Meciéndose en los ya olvidados chiripás
Y sus hermanos gauchos
Da saltos del totoral al salitrero
Del yaraví a la cueca
Anda ella por la puna y el Vallejo peruano
Da saltos de Orinocos y Coquibacoas
Camina suelta la poesía
De los menos sesenta grados siberianos
Hasta la tibieza del tamal azteca
Y del clavel de Sevilla hasta el pon pon Colombia
Un Fujiyama duerme entre las nubes
Muy lejos de las aguas amarillas
Y a la vez blancas de los kimonos
Y su ceremonial callado
Anda la poesía cantando por los vivos
Pero llorando por los muertos
Los vivos de las casas vecinas
Los muertos de la fusilería
La loquería de la guerra
El baile de la sangre
Anda la poesía por las pagodas las catedrales
Las mezquitas las sinagogas y los cementerios
Por todas partes escandaliza y hace silencios
Largos silencios que despiertan con palabras nuevas
Salta la poesía en negros saltos nigerianos
Que quieren aplastar las moscas
Antes de que se traguen los ojos de los niños
Y finalmente puedo decir que anda
Que anda la poesía en el trotecito manso
De un perro callejero que me lame la mano.

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Viento

Cómo ha sido la llegada del viento
Aquel invisible nacimiento entre rocas
Silencios oscuridades y mandatos
Desarreglo en el trigal cabello de las hadas
Súbita aparición en la barba
De un anciano hecho de esperas largas
Y de largos fríos un anciano sonriente
Que tomaba el sol del medio día
Hay cosas que no sabes ni sabremos
¿Entonces podemos decir algo?
Fue una explosión azul, un duende blanco
La mariposa ciega e incolora
Una infinita dulce eterna
Violenta invisible respiración a escondidas
Un juego de ángeles perdidos
La nada en movimiento
Pero alguien me susurra y me cuenta
Al viento lo hicieron una tarde
Las hojas de los árboles
Al ensayar su movimiento
En la primera danza de este mundo
El viento fue la extensión del primer soplo
Principio de todas las cabelleras despeinadas
Y hasta hoy no conocemos su rostro acariciante
Un milagro que ocurre sin ser visto
Solo sabemos que es el viento-viento

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Poemas de
Luis Arturo Restrepo

Retumbará la tristeza en ti llamándote desde lo hondo y los perros acudirán mirándose en tus ojos buscando dónde iniciar su exilio. Todos lo han decidido contigo. En ti la esperanza, la desdicha de la espera.

Ahora es cuando. Te lo dicen las hojas de aquel árbol de la infancia mientras rozan tus parpados tratando de ganarle la lucha al olvido.

Tal será tu suerte: tedio y gris palpitar del corazón sediento de reposo.

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La vigilia ha hecho de ti un hombre que camina al vacío. Tus palabras, padre, son desde la niñez un plácido rincón. Con cada una de ellas tolero la oscuridad, con todas al tiempo, oculto el cuerpo que todavía me soporta.

La vida no ha merecido de mí ningún diezmo. Para qué la llama que alumbra la cueva. Todo es oscuridad y en ella la conciencia de la muerte roe la piel de todo hombre. Prepararlo para qué entonces, si desde la altura de sus ojos vislumbra ya el abismo en el que caerá.

Sé que lo bello queda oculto a los ojos de aquellos que no buscan la verdad. Lo grité mil veces ante la pantalla, ante el lienzo en blanco, ante la hoja que sé te cegaba en su soledad. Lo grité ante aquellos que preferían la guerra, la mordaza, el poder del silencio y el silenciar, pero la verdad se impone como fallecimiento, cuchillo en el pecho que arranca de un tajo lo que creíamos nos hacía humanos.

Vuelve pues sobre mí la esperanza, zanja en mi garganta y en mis ojos la palabra, rastrilla con tu poesía, si es posible, un lugar para arar de nuevo el grito en que reconozca el tenue equilibrio por el que se avientan desde antiguo, mis obstinadas noches.

Fuente:

Hernández, Óscar; Restrepo, Luis Arturo. Dos poetas colombianos. Sílaba Editores / Ministerio de Cultura, Plan Nacional de Lectura, Convocatoria “Leer es mi cuento”, Medellín, 2012.