En esa casa con
una silla miniatura
y sueños gigantes

  • Otraparte. Planes y urgencias, al cumplir un año la Corporación.
  • Muestra sobre vida y obra de Fernando González en el Paraninfo.
  • El compromiso de sectores público y privado haría realidad el Parque.

Por Margaritainés Restrepo Santa María

Mary Jo Smith tenía tres años cuando —en compañía de su madre, la nadaísta Rosa Girasol— conoció al «abuelito» Fernando González. Con él caminó por la arboleda, conversó y comió fruta, en la casa de Otraparte, Envigado.

«Todo lo mío es tuyo», le dijo él, un día en que ella le pidió un casco de naranja. Y cuando él murió, ella, de 5 años y recordando esa frase, subió a la alcoba del filósofo y sacó la silla miniatura en la que él se sentaba a escribir, junto a la máquina Remington Rands que ponía en una silla grande.

El año pasado, 39 años después, Mary Jo decidió devolver la sillita, a esa habitación, y a la recién nacida Corporación Fernando González – Otraparte, que maneja la casa del escritor (la recibió en comodato, del Municipio de Envigado).

Ese objeto querido por Mary Jo estará en la muestra sobre la vida y obra del Maestro, que inaugura hoy el Paraninfo de la Universidad de Antioquia —en el contexto de su Bicentenario—. La exposición estará abierta al público hasta el 30 de julio próximo.

Balance y necesidad

Mary Jo, el Maestro y la memoria… Y, a propósito, se cumplió un año de la Corporación, que nació con la intención de difundir la vida y obra de Fernando González y de hacer de ese espacio que él habitó un Parque Cultural. Y se cumplieron nueve meses de la reapertura de la casa.

¿Qué se ha logrado? ¿Cómo van los proyectos? ¿Cuáles son las necesidades?

Se quiere un museo vivo, con actividad permanente. Hay dos en marcha, además de las visitas guiadas: la proyección de películas, los miércoles (25 hasta la fecha), y tertulias quincenales. Ocasionalmente, charlas y lectura de poemas. Y se está organizando el legado de uno hijo homónimo del filósofo envigadeño.

Se ha logrado sostener el ritmo con una austeridad franciscana. Pero es urgente inyectarle recursos financieros para gastos de funcionamiento —los fondos están, prácticamente, agotados.

El gran reto, hacia el futuro, es gestionar los recursos para el proyecto mayor: el Parque Cultural Otraparte.

Por allí han pasado la Primera Dama de la Nación y el Gobernador encargado. Y, en la actualidad, se redactan los términos concretos de la propuesta, para presentar en unas semanas a diversos estamentos y que requiere de un compromiso conjunto del municipio de Envigado, el Departamento, la Nación y la empresa privada.

El Parque se pretende «de proyección internacional y con representación de todas las artes, como un oasis», comenta el director ejecutivo de la Corporación, Gustavo Restrepo Villa. Incluye la adquisición de un terreno (unos tres mil metros cuadrados) en la zona norte de la actual casa; tendrá auditorio para 200 personas, café, biblioteca, salones; parqueadero y… «bancas, árboles, agua». Inversión calculada: $4 mil millones.

«La deuda que Colombia tiene con Fernando González nunca será cancelada, mientras su pensamiento no haya sido totalmente integrado al alma viva de la nacionalidad. Nadie como él es […] el contemporáneo de la juventud; nadie como él ejerce una comunión más viva y directa con el espíritu nuevo, con sus ímpetus y rebeliones. Su obra irriga de vitalidad el corazón de nuestro tiempo», comentaba, hace años, Gonzalo Arango.

Y colombianos de hoy comparten sus sueños acerca del Parque: «Un lugar donde la cultura y el mensaje de El Brujo se escuchen y los amigos se reúnan con la naturaleza… Con asistencia permanente de jóvenes y diálogos platónicos… Lleno de jardines, pájaros, bancas, y ambiente propicio para el pensar y atisbar… Con mucho aire y luz… Donde niños y jóvenes se formen en los valores que quiso inculcar el maestro, sintetizados en la autenticidad… Donde uno pueda pasar en otra parte, literalmente…».

Fuente:

Periódico El Colombiano, sección «Vida y Sociedad», lunes 9 de junio de 2003.