La Otraparte de Fernando González

La casa del escritor y filósofo envigadeño ahora es centro cultural abierto a todo público. Legado que lo mantiene vivo a 43 años de su muerte.

Por Amparo Restrepo

Fernando González nació en Envigado y fue siempre un enamorado del campo, en sus libros se nota ese deseo profundo de tener lo que él llamaba propiedad raíz. Fue abogado, juez y cónsul en varias oportunidades. A pesar de eso no tenía los recursos suficientes para tener casa propia.

«El pasatiempo de él era ir a ver fincas y antojarse, su anhelo era tener una casita, inclusive escribió un poema sobre ello», comenta Gustavo Restrepo, actual director de la Casa Museo. El sueño de Fernando se cumpliría cuando se casó con doña Margarita, hija de Carlos E. Restrepo. En 1937, cuando murió el presidente, su esposa recibió una herencia y con ese dinero compraron el terreno donde está Otraparte, que al principio tenía 11 mil metros cuadrados.

Allí vivía un alemán que había llegado huyendo de la primera Guerra Mundial. El alemán murió y Fernando González le compró el terreno a la viuda y empezó a construir la casa. Esa obra le tardó tres años y en algunos textos se lee que la terminó en diciembre de 1940. En la construcción participaron varios amigos: Pepe Mexía, Carlos Obregón y Pedro Nel Gómez, quien diseñó el patio. Allí se fue a vivir con doña Margarita y los cinco hijos.

La casa por muchos años se llamó «La huerta del alemán» como homenaje a su primer dueño. Más tarde Fernando la puso «La colmena de Ramiro», en recuerdo de ese hijo, estudiante de medicina, que falleció muy joven de leucemia. Y ya en 1959 le puso el nombre de «Otraparte».

Gustavo Restrepo explica que en Viaje a pie y en Mi Simón Bolívar hay referencias a dos expresiones que le gustaban mucho a González: una es otra parte y la otra es pro gredere, que en latín significa ir adelante. Mucho antes de bautizar la casa así ya estaba en él el deseo de estar en Otraparte, o en un mundo espiritual mejor.

La familia habitó la casa 44 años. Fernando González murió en 1964, doña Margarita en 1979 y ya en 1984 en la casa sólo quedaba Fernando hijo, porque los otros se habían casado, Ramiro se había muerto y Simón era intendente en San Andrés y Providencia. Ellos convencieron a Fernando de vender la propiedad porque era costoso mantenerla para una sola persona. Conservaron sólo el pedazo de Otraparte y se encargaron de que la casa quedara en manos del municipio de Envigado para que la abriera como museo.

Según archivos, el museo se creó en 1987, funcionó de manera intermitente y a mediados de los noventa cerró, «hubo una administración municipal en particular que no quería la casa, e inclusive la quiso tumbar», explica su actual director.

La casa estaba cerrada, pero Fernando hijo había preservado un montón de objetos, manuscritos, fotografías y otras cosas de Otraparte que luego servirían para crear el museo. Años antes Fernando y Simón habían hecho un viaje a Chile y allí habían conocido una fundación, con un centro cultural dedicado a la preservación y difusión de la obra de Gabriela Mistral. Eso les gustó y quisieron algo similar para Otraparte, pero cuando volvieron Fernando enfermó y murió. La idea se delegó a dos sobrinos, quienes llamaron a Gustavo Restrepo para concretarla, pues él desde 1999 tenía una página en Internet dedicada a Fernando González, que ahora puede consultarse en la dirección Otraparte.org.

Se creó entonces la Corporación Fernando González – Otraparte en el primer aniversario de la muerte de Fernando hijo (10 de abril de 2002), un esfuerzo entre familia, Gustavo, municipio y Sergio Restrepo, un comunicador (sic) que desde muy joven quiso convertir a Otraparte en centro cultural. La casa se abrió cinco meses después.

Los objetivos de esta Corporación son tres. En primer lugar, difundir la memoria y la obra de Fernando González, que se logra por medio de la página de Internet, un boletín electrónico, una libreta inédita del escritor editada por Eafit y la reedición de las obras agotadas.

El segundo objetivo es reorganizar y convertir la casa en un verdadero museo, tarea en proceso, pues todavía no existe un inventario adecuado de lo que dejó Fernando hijo. «Con Comfenalco estamos desarrollando un guion museográfico para la casa y una exposición que dé idea de lo que el Museo Otraparte debe ser», explica el gestor cultural Sergio Restrepo.

Por último, se está cumpliendo la idea de ser un centro cultural gracias a la labor constante durante los últimos cuatro años con proyecciones de cine, conferencias literarias y de otros temas, y con menos frecuencia la presentación de obras de teatro, recitales y lanzamientos de libros.

Así se mantiene este referente de Envigado frecuentado por un público de todas las edades que disfruta de una agenda variada y gratuita. Y es que, después de 43 años de su partida, Fernando González sigue vivo en la memoria de muchos y en cada rincón de Otraparte.

Parque Cultural

Otro proyecto que ya empezó a caminar es el Parque Cultural Otraparte, con una recuperación que está haciendo el municipio de Envigado del terreno del vivero. De hecho, en la época de Fernando González la entrada a la casa era por allí. Por ese camino entraron varios de sus amigos y admiradores como Alberto Aguirre, Gonzalo Arango, Manuel Mejía Vallejo, Luis López de Mesa, Carlos Castro Saavedra, Óscar Hernández, el padre Ripol, Leonel Estrada, Marta Traba, Olga Elena Mattei, Félix Ángel Vallejo, entre muchos otros.

El parque tendrá auditorio, sala de exposiciones, biblioteca, y un café que ya empezó a funcionar desde diciembre pasado donde el público puede departir antes y después de las actividades culturales, y ayuda a generar recursos propios para la Corporación. Con el nuevo auditorio se busca crear un espacio más amplio para las proyecciones y conferencias, además de descongestionar la casa y preservarla mejor.

El objetivo con la biblioteca es que toda la obra de Fernando González pueda ser consultada y leída por los visitantes, entre ellos los jóvenes en quienes está despertado un creciente interés.

Prográmese en Otraparte

De un tiempo para acá, la Casa Museo Otraparte de Fernando González reabrió sus puertas con una nutrida programación:

  • Los lunes a las siete de la noche hay una lectura en voz alta de obras clásicas.
  • Los miércoles se proyecta cine en dos funciones, a las 6 y 8 de la noche. Se hacen ciclos por director, país, tema, o por género.
  • Los jueves a las siete de la noche siempre hay un escritor invitado, ya sea de literatura, ciencia, tecnología, o de arte. Por allí han pasado Tomás González, William Ospina, Jaime Jaramillo Escobar, Juan Manuel Roca, entre otros.
  • Los viernes están dedicados a programaciones especiales, como conciertos o charlas con escritores que vienen del extranjero y que son cercanos a la obra de González.
  • Los sábados a las 10 de la mañana se dicta un taller sobre Fernando González dirigido por Alberto Restrepo González; a las dos de la tarde, cada quince días está el grupo Sofos, encargado de la investigación histórica, económica y política, que ofrece temas de actualidad y de interés general. Y el último sábado de cada mes hacen el Día del Trueque, acompañado de conferencias.

Fuente:

Restrepo, Amparo. «La Otraparte de Fernando González». Periódico La Hoja de Medellín, marzo de 2007.